El Consejo de Empresas Pesqueras reconoce un “año difícil” en el Puerto

Las distintas voces en el Puerto coinciden en diagnósticos negativos al observar el nivel de actividad en lo que va del año. Desde el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) reconocieron un “año difícil” para la pesca e instaron a “seguir trabajando codo a codo” con el Gobierno nacional para revertir las problemáticas que arrastra el sector en los últimos años.

 

“La realidad es que es un año bastante difícil. Hay razones de capturas, de costos, de mercados, que lo ponen en un año difícil. No es un año fácil para la pesca. Hay todo un tema bastante complejo porque los mercados no están fáciles, hay mucha competencia, y el dólar está muy alto”, señaló a El Marplatense el gerente de CEPA, Oscar Fortunato.

 

Si bien reconoció las gestiones por parte del Gobierno de Mauricio Macri, el empresario la volvió a insistir en la necesidad de lograr acuerdos internacionales para reducir los altos aranceles que deben pagarse en la exportación de los productos pesqueros. “Eso hace que perdamos mucha competitividad”, explicó.

 

“Hay que trabajar mucho codo a codo con el Gobierno para tratar de apoyar y conseguir que se nos abran a aranceles mucho más bajos en el mercado. Hay que trabajar mucho para mejorar esta situación”, sostuvo.

 

Por otra parte, puntualizó en el atraso cambiario del dólar y su fuerte impacto en los costos de producción. “Es uno de los factores que hace que nuestros costos crezcan fuertemente. Hay una inflación interna, que baja pero que sigue aumentando el valor de las cosas”, dijo, y agregó por otra parte: “La pesca también tiene los costos no previsibles, como las roturas e incendios en barcos. Cuando tenés varios barcos, son cosas que pasan en el año. Y esta realidad hace que sea muy difícil compensarlo si es que no tenés una utilidad muy importante”.

 

“El balance es negativo. Las empresas de CEPA son todas integradas, desde la captura hasta la venta. Hacen pesca de costa, de calamar, langostino, pescado blanco, merluza, toda la gama. Es probable que con alguno de los productos se gane dinero pero compensa al resto”, explicó el principal referente del Consejo.

 

Pese al adverso panorama, Fortunato no perdió optimismo en la proyección para los próximos mese de la actividad. “Desde el ’69 que trabajo en la pesca. Si no fuera optimista, no me hubiera quedado. La realidad es que toda la gente que está en la pesca quiere quedarse en la pesca y quiere seguir trabajando acá”, ratificó.

 

“Lo que tenemos que hacer es encontrar formas de poder solucionar cuestiones que ya no son sólo de la pesca. Estos problemas también lo tienen la fruta, el limón, los vinos, todas las economías regionales. Todas las economías tienen el mismo problema”, concluyó.