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Embarcaciones costeras piden la intervención de Agroindustria: afirman que su actividad “es deficitaria”

Por Redacción 0223
Con un carta dirigida al ministerio, la asociación que agrupa a las pequeñas y medianas empresas del sector afirma que las limitaciones a la pesca “están generando que la flota quede parada”.

El ministro Leonardo Sarquis, requerido por las embarcaciones de pesca costera.

En agosto del año pasado, Sebastián Agliano, referente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, se refería a los anuncios que había realizado por ese entonces la gobernadora María Eugenia Vidal relacionados a un fondo de 200 millones de pesos destinado para el sector. Aunque el dirigente advirtió que no habría “soluciones inmediatas” a los recurrentes conflictos que existen en el puerto, ocho meses después la situación en el rubro no cambió. De acuerdo a sus propias consideraciones, “la segunda parte el año podría ser incluso peor”.

Crisis en el puerto: “Vimos a Vidal comprometida en seguir con esto hasta las últimas consecuencias”
Motivados por la crisis que atraviesan, desde la organización le enviaron una nota al Ministerio de Agroindustria de la Nación en la que solicitan su rápida intervención, dirigida al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Guillermo Bernaudo. “Analizar la pesca en forma general por las estadísticas globales en un error. Hay una actividad como la extracción y el procesamiento del langostino, concentrado en establecimientos de algunas provincias patagónicas, que arroja resultados económicos favorables, mientras la estructura de procesamiento de la actividad en la provincia de Buenos Aires es deficitaria” definió Agliano en diálogo con 0223.

Entre los problemas que enfrentan las pequeñas y medianas embarcaciones costeras, el dirigente de la asociación hizo foco en los “limitantes a la pesca que se ponen sobre varias de las especies que generan que la flota quede parada y haya escasez de materia prima, lo que produce a su vez pérdida de mercados”.

Aunque reconoce que el tipo de cambio se modificó, Agliano separó los tantos: “De nada sirve que suba la cotización del dólar cuando también aumentan los costos de insumos, servicios e impuestos como si estuviéramos en momentos de producción y actividad excelente”, entendió.

La pesquera Chiarco anunció que echará a 35 de sus 70 empleados
La asociación observa además con preocupación “que muchos barcos vendan sus permisos o migren al sur, y el resultado de eso es menor trabajo en general para el puerto de Mar del Plata”. Por si fuera poco, Agliano definió que el esquema de reintegros que empezó en 2017 y el fideicomiso provincial anunciado por Vidal, “funciona en forma errática y parcial y no ha logrado ser un palitativo”. “Muchos de los beneficios de esas medidas se han ido diluyendo entre la inflación, el aumento de costos de combustibbles y la suba de los impuestos” insistió.

La pesca exporta más que la carne pero el goteo de trabajadores no se detiene

Roberto Garrone

El año pasado la industria pesquera generó 1978 millones de dólares contra 1298 millones de la carne. Pero casi un 80% es producto de la venta de langostino y calamar que mayoritariamente se exporta congelado a bordo. En Mar del Plata la expulsión de obreros a la calle no se frena.

Como viene ocurriendo desde hace un par de años, en el 2017 se repitió un fenómeno que quizás pocos co-nocen: Argentina, el país del asado, el tango y el fútbol, generó más divisas con las exportaciones de productos de la pesca: langostino, calamar y merluza, que con los de la carne: lomo, bife de chorizo y demás exquisiteces.

Los números fríos marcan que entre enero y diciembre del año pasado las exportaciones del sector pesquero alcanzaron los 1978 millones de dólares, un 16,2% por encima de las 1702 millones de dólares registradas en el 2016, de acuerdo a cifras divulgadas por IES Consultores.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna informó que Argentina exportó carne bovina por 1298 millones de dólares, un 4% más que en el 2016. Otro brote verde, pero más acotado que el negocio pesquero. En la carne, el valor promedio de las exportaciones registraron una merma del 6% en comparación con el 2016.

La industria pesquera goza de su gran estrella: el langostino patagónico, que generó el 61,8% de las divisas que ingresaron al país. El calamar ocupó el segundo lugar del podio con el 13% de la participación. Más atrás, relegados los filetes de merluza, hubbsi principalmente pero también contabilizan los de merluza austral, negra y de cola. Todas aportaron 235 millones de dólares, el 11,9%.

El volumen que respaldó el crecimiento exportador alcanzó las 466 mil toneladas, un 8,6% más que en el 2016. Mar del Plata recibió casi 390 mil toneladas para consolidarse como el principal puerto pesquero del país, aunque los recursos cada vez se ubiquen más lejos y todo el circuito productivo atado a tierra luzca incompetente.

Como dijimos, las dos mangueras que regaron los brotes verdes de la pesca nacional fueron el langostino y el calamar; cuyo principal forma de exportación es congelado a bordo, sin generar mano de obra en tierra.

La mayor abundancia de calamar generó que los desembarques del molusco crecieran un 65% en relación al 2016. El marisco dejó otra marca histórica: fueron 233 mil toneladas, un 30% más que el año anterior, que a su vez había sido mejor que el 2015.

¿Cómo es posible que con semejantes aumentos en los desembarques de langostino y calamar el crecimiento no fuese mayor? Por la reducción en las descargas de merluza y algunas especies del variado costero, que sustentan el empleo en las fábricas del puerto local.

La merluza hubbsi, por ejemplo, de una captura de 285.954 toneladas en 2016 pasó a 281.108 toneladas totales en 2017. Las mermas se dieron sobre el efectivo Sur, un 2,5%, donde la flota congeladora declaró pescar más merluza que la fresquera, repitiendo lo sucedido en el 2016. Otro signo evidente que asistimos a un cambio de modelo del que ninguna autoridad parece tomar en cuenta.

Hace 14 meses el gobierno nacional y provincial, junto con las cámaras patronales y distintos gremios vin-culados a la actividad firmaron el Acuerdo Programático Tripartito (APT) en la sede del Consorcio Portuario con la idea de poner en marcha la actividad de la flota fresquera.

Se utilizó apenas la cuarta parte de los 200 millones del fondo fiduciario y para abaratar costos financieros ligados a la producción. El resto ya paga más del 25% más caro el combustible, principal costo de la actividad.

En ese acuerdo la patronal se comprometía a cumplir sus obligaciones fiscales e impositivas, regularizar los puestos de trabajo así como “hacer el máximo esfuerzo” para mantener los ya creados. También dijeron respaldar el trabajo digno, perfeccionando las formas laborales y la prevención de riesgos y accidentes, así como el aporte sostenido a la paz social.

El máximo esfuerzo no impide que el goteo de puestos laborales se haya interrumpido. La semana pasada anticipamos la idea de Valastro de desactivar la línea del fresco. En estos días se conocieron más precisiones. De casi 250 obreros que tenía, apenas queda una cuarta parte.

Como Moscuzza y Solimeno, el acaparador de Nototenias, Valastro es uno de los apellidos ilustres de la in-dustria local. Con buques tangoneros y arrastreros congeladores que han venido maquillando la pérdida de rentabilidad de procesar pescado en tierra.

En Giorno, Ayolas al 3000, el frigorífico que llegó a tener dos turnos de trabajo en la década pasada y emplear a más de 250 trabajadores bajo convenio, hoy los fileteros y envasadoras no tienen nada para hacer, salvo verse las caras de incertidumbre frente a lo que se viene.

La empresa vendió los últimos tres barcos fresqueros que le quedaban y desactivó la línea que procesaba filet de merluza para COTO. La última semana arregló la salida con 7 fileteros y les avisó a los trabajadores de mayor edad que les pagará el sueldo hasta que se jubilen, sin necesidad de concurrir al frigorífico.

Giorno es la última de una lista que comenzó hace 24 meses con el cierre de “7 Mares”, “El Pehuen”, “Bristol”, “Gran Cardumen”, plantas donde precarizaban obreros Juan Bocutti, Roberto Funes y Bastiano Di Scala.

En esa lista aparecen los 50 despedidos en Centauro y los más de 100 que dejó tirado José María Poletti tras el cierre de su frigorífico. Hay que sumar el achique en Loba Pesquera, los expulsados de Chiarco y la agonía de muchas otras plantas donde no es negocio procesar pescado fresco.

Hace dos semanas se presentó en concurso preventivo Frigorífico Del Sud Este, una de las empresas que anima la cámara de frigoríficos exportadores (Cafrexport). Trabajan 100 personas entre los efectivos bajo convenio del sindicato del Hielo y los 51 fileteros, tercerizados en la cooperativa Del Norte.

La cooperativa Mar Adriático procesa pescado para Loba Pesquera y Gavetecco. Son 120 obreros que en los 30 días hábiles que lleva el 2018 apenas trabajaron 4. “Hacen lo que pueden, alguna changa… pero cada vez se complica más”, confió un capataz de la cooperativa.

Al Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (Soip) por ahora no se le ocurre salir a contar las miserias que enfrentan sus afiliados y precarizados. Quizás se conforman con renovar los subsidios que bajó el gobierno para mantener una calma cada vez cuesta más mantener.

En el gremio siempre fueron cautos a la hora impulsar medidas de fuerza o movilizar por la precaria situación laboral que vive el sector desde hace dos años. No quieren que los compañeros terminen en la calle. El silencio del gremio no parece haber sido de mucha utilidad para modificar el destino final de cientos de obreros de un modelo fresquero que agoniza.

Pero brota algo más preocupante: No parece haber quién cierre la canilla para terminar con el goteo.

El blanqueo de Bosch y un aviso que preocupa a los lobbistas del congelado

Roberto Garrone

La pesca tiene, oficialmente, nuevo Subsecretario. Juan Manuel Bosch avisó que no esta dispuesto a avalar una derogación de la norma que restringe el acceso de nuevos barcos a la pesquería de langostino. Calamar, comercio exterior y un error de tipeado que activó una hilacha.

Juan Manuel Bosh avisó que calza 39. A “Pototo” no le gusta esto. Foto: Revista Puerto

Con la rúbrica del Decreto 8/2018 el presidente Macri no solo oficializó a Juan Manuel Bosch en el cargo que venía desempeñando desde fines del año pasado, luego de la renuncia, o salida forzada, de Tomás Gerpe al frente de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.

Con la rúbrica presidencial se premian los dos años de gestión de Bosch como Director Nacional de Coordi-nación Pesquera, donde decisiones administrativas avaladas en el Consejo Federal Pesquero (CFP) se llevaron por delante el espíritu de la ley federal de pesca.

Hasta que llegó Bosch no se podía transferir cupo de merluza de un barco fresquero a un congelador. Con Cambiemos llegó el cambio y le dieron forma a través del Fondo de Reasignación. El cupo que no pueden pescar los fresqueros, muchos la dejan de lado para ir a pescar langostino, va a una bolsa de la que siempre salen ganadores los barcos congeladores.

Los números expuestos en la Comisión de Seguimiento de la Pesquería de Merluza antes que termine el año así lo avalan. Sumando las tres áreas de pesca de Hubbsi, los desembarques se mantienen estables en relación al año pasado, pero se evidencia una supremacía de la flota congeladora (107 mil toneladas) por sobre la fresquera de altura (93 mil toneladas).

Los miles de trabajadores vinculados al procesamiento de pescado fresco en las plantas de tierra no sopor-tarán otro año tan duro como el que pasó, dominado por salarios de garantía horaria por debajo de la línea de pobreza.

Y los barcos fresqueros se mueven en cuenta gotas porque no tienen la rentabilidad suficiente para moverse con mayor soltura. “El año pasado hubo mareas donde terminamos con un quebranto de hasta el 18%”, confió un armador de un par de barcos colorados.

“La única manera es subir los reintegros al 25% para el pescado fresco elaborado en tierra y que los conge-ladores tengan 0%”, agrega el empresario con años en la industria. Sabe que en el contexto actual casi que es una quimera. El gobierno viene de duplicar el año pasado el segmento de pescado fresco: filet de hubbsi y variado costero; en algunos casos supera el 10,5% de reintegro.

“No alcanza. Si nos subió el combustible más de 20%; es imposible continuar así”, dice el armador que además procesa con personal efectivo. “Hace 10 años cortaba 3500 cajones por semana. Hoy no llego a 1500”. En el medio, a la crisis de rentabilidad la acompañó el fin de la subdeclaración.

Estos días son de parálisis casi absoluta, pese al optimismo de Sarquis. “Se está pescando bien este verano”, dijo el Ministro de Agroindustria la semana pasada. No debe saber que a los armadores le exigen pagar de contado el 40% del combustible antes de zarpar y si llegan a encontrar pescado cerca y completar bodega rápido, corren el riesgo de no tener quien lo procese porque el personal está de vacaciones.

“Frente a Rawson y apagando el Mompesat, puede que se pesque bien”, ironizó otro armador al leer los dichos del Ministro. En la Patagonia el verano no da respiro y se ha desatado una lucha de intereses entre Comodoro Rivadavia, Rawson y Puerto Madryn por el langostino pescado en aguas jurisdiccionales.

La crisis la fogonea el propio gobierno provincial, con la colaboración de algunos sindicatos siempre dis-puestos a la quema de gomas. La falta de langostino es la excusa perfecta para que Pesca Chubut evalúe otorgar nuevos permisos de pesca y así cumplir con la promesa formulada a empresas patagónicas.

En esa reunión de la que participó Sarquis la semana pasada, Bosch ya ofició como Subsecretario cuando se reunió con armadores, industriales y exportadores del sector pesquero. Al finalizar el encuentro hubo un gesto que habilita cierta esperanza de cara al langostino 2018.

“Será un año donde tendrán que tomarse medidas; yo calzo 39”, le dijo el funcionario a Antonio Solimeno mientras bajaba las escaleras del Consorcio Portuario y a modo de despedida.

El número no es fortuito. Tiene que ver con la Resolución 1311/88 que establece restricciones más allá de los 40 metros para la eslora de los barcos que pueden pescar langostino. Hay fuertes presiones de los armadores de barcos congeladores para que se derogue esa norma.

Con Fortunato como representante de Macri en el propio CFP y el sobrino de “Pototo” Moscuzza, Lisandro Ballarmini, el subse que no fue, metiendo fichas entre los otros consejeros, los lobbistas creen tener los votos para que la Resolución pase al olvido.

Moscuzza es el principal interesado. Esta por recibir en el puerto al “José Américo”, su nuevo buque conge-lador que construyó de cero en España. Su permiso fue parido en un proceso de reformulación turbio. Recibió 2600 toneladas de langostino.

Los antecedentes de congelado se lo entregó un potero, que pesca calamar. Subsanados esos pequeños de-talles el nuevo barco choca de lleno con la Resolución 1113. Mide 47 metros y cuenta con una potencia mayor a la permitida.

Además de subsecretario, Bosch es el presidente del CFP. Más allá que el resto de los consejeros evalúen derogar la norma, que el Presidente emita una señal contraria plantea obstáculos impensados a los lobistas.

Hay otras guerras frías que transcurren en paralelo. El comienzo de la zafra de calamar abre la esperanza para cientos de estibadores locales de recobrar mejores niveles de ocupación. Recién ayer el Directorio del Consorcio avaló promocionar 4 días a los poteros foráneos con una tarifa especial.

El año pasado de las 98 mil toneladas de illex descargadas en todos los puertos, Mar del Plata recibió 60 mil toneladas a partir de los beneficios de actores privados y el propio Consorcio para los armadores que des-carguen y exporten por acá.

La mayor abundancia de calamar y los incentivos mejoraron los números en relación al 2016 donde de casi 60 mil toneladas generales de calamar, nuestro puerto recibió 45 mil toneladas. Ese aumento del 25% en la comparación interanual de los desembarques sostiene el 9,1% que creció el movimiento exportador desde Mar del Plata (4086 contenedores totales), según informó esta semana TC2.

La Terminal de Contenedores divulgó los números que evidenciaron un aumento del 121% de las importa-ciones. De 55 contenedores en el 2016 recibieron 122 en el 2017. Hilados, café y equipos industriales entre chacinados de Cagnoli y atún para La Campagnola.

Pero el informe de TC2 sostenía que las importaciones habían crecido un 221%. Un involuntario error de tipeado que no privó a Marcelo Fernández de salir a los medios con un pedido de explicaciones al flamante interventor que mandó Vidal a la Secretaría de la Producción. Massimo Macchiavello todavía no sabe para qué lado queda el puerto.

El edil de Acción Marplatense no se preguntó por qué en el gobierno anterior del que fue parte, el puerto no pudo recibir ni un solo contenedor en 34 meses ya que los buques de contenedores ni siquiera podían entrar por falta de calado. Fernández prefirió hacer política barata ante un error de tipeado.

Así les va.

Destacar lo insignificante cuando no asoman soluciones para lo importante

Roberto Garrone

Leonardo Sarquís y Juan Manuel Bosch se reunieron con armadores de distintas flotas e industriales vincu-lados a la industria del pescado. El Ministro de Agroindustria ponderó una actividad que representa menos del 1% de los desembarques que tuvo la actividad en Mar del Plata el año pasado.

“Son un manojo de buenas intenciones”. La frase, como dicha al pasar, por un armador pesquero antes de subirse a su camioneta 4×4 y abandonar el edificio del Consorcio Portuario resume, con la precisión de un orfebre, la casi hora de reunión que tuvo como figuras centrales al ministro Leonardo Sarquís y el flamante Subsecretario de Pesca.

No hay mucho para relevar ni destacar en días donde se espera un nuevo aumento del combustible entre el 5% y 7%, que viene de subir en el último mes del año pasado y es el principal insumo de una actividad que vende pescados, moluscos y mariscos, procesados o enteros, de los que no fija el precio en el mercado in-ternacional.

La llegada del Ministro de Agroindustria y el recién ascendido Juan Manuel Bosch sirvió para destacar los pocos logros obtenidos el año pasado con el Fondo Fiduciario aunque Sarquís le pifiara de medio a medio con los números que brindó en el contacto que tuvo con la prensa que lo esperó media hora en la planta baja del Consorcio.

El funcionario subrayó la temporada de caballa que protagonizaron las lanchas artesanales y las conserveras que enlataron la materia prima. El comunicado oficial tras la reunión señaló también que “durante esta temporada de caballa que está terminando en Mar del Plata, se pescaron más de 3.000 toneladas, superando las 1.600 del año pasado”.

Por suerte para las 6 conserveras que todavía sobreviven en un contexto desfavorable las lanchas no son las únicas que pescan caballa. La flota costera aportó otras 1100 toneladas y los fresqueros, 3737, según los datos estadísticos de la propia Subsecretaria, al 28 de diciembre pasado.

Pero destacar como significativo un dato que, además de parcial, representa menos del 1% del total de des-embarques que tuvo el puerto marplatense el año pasado (fueron 383 mil toneladas), es preocupante. Porque la flota costera redujo sus desembarques en casi 10 mil toneladas y la flota fresquera de altura también se retrajo otras 7 mil toneladas.

En la pesca marplatense los únicos que crecen son los buques congeladores. De casi 90 mil toneladas des-embarcadas en el 2016, el año pasado sumaron 95304 toneladas. Un modelo que no fomenta el trabajo en tierra.

Sarquís aseguró que el fondo fiduciario repartió unos 60 millones de pesos de los 200 del fondo rotativo. Con parte de los 15 millones de pesos asignados a Coomarpes para que brinde asistencia a los pescadores artesanales, es cierto que pudieron agilizar un circuito y darle previsibilidad a un sector que venía siendo castigado porque se encarecía el costo de financiamiento.

Cuando la caballa se ponía a tiro de sus redes de media agua las conserveras ya tenían stock suficiente en cámara y era oneroso endeudarse para comprar materia prima. Este año subsidiaron 8 puntos la tasa de interés y pudieron comprar toda la caballa de las lanchas. Pero además del combustible ahora también se encareció el crédito y ya no alcanza con esa ayuda.

Otro problema que tienen las conserveras ahora es que el menor volumen desembarcado en el 2017 (8500 toneladas contra 11500 del 2016) y la baja demanda de un mercado interno saturado por latas importadas, las dejó sin stock para seguir trabajando con regularidad en los próximos meses y sin chances de espantar la garantía horaria.

Sarquís se mostró atento a las necesidades pendientes del trabajo en tierra y apuntó entre los objetivos que la actividad “se sustente más y que sea de más calidad”, consideró a la prensa mientras lo esperaban en el primer piso para el comienzo de la reunión.

El reparto de bolsones de comida por parte de dirigentes del Soip para que algunos de los trabajadores del pescado en Mar del Plata reciban asistencia alimentaria durante las fiestas de fin de año no parece ser una herramienta que coincida con esas políticas que pregona el Ministro.

“Vamos a tener un verano bastante bueno en la pesca; se está pescando y no habrá esos huecos que hubo en los años anteriores”, dijo el Ministro en otra muestra gratuita de desinformación absoluta.

Con dos días hábiles del año nuevo, ayer recién salió la primera media docena de buques pesqueros para iniciar la marea inaugural del año. Y que no habrá huecos como los que produjo el langostino a partir de junio está por verse. No hay indicios por ahora de incrementar los incentivos para pescar merluza y no langostino.

Antonio Solimeno y Fernando Rivera, el presidente de Caipa, llegaron de manera prematura a la reunión. Formaban parte de los invitados del segundo turno, junto con representantes de la Cámara de Armadores y Udipa.

Solimeno blandía sus quejas por el escaso espacio en el interior del puerto y refutaba los dichos de Merlini, para quien los 570 metros de la Escollera Norte (Base Naval y Terminal de Cruceros) era un muelle adicional para el puerto que DIetrich le regaló en un día de solidaridad extrema.

“El otro día no tenía nada que hacer en casa, me fui al puerto y me puse a contar los barcos. Uno por uno”, dice el empresario en voz alta. Se acaba de fundir en un abrazo con Juan Bosch y camina de acá para allá con las manos detrás de su espalda, con la ansiedad de un chico al que le han quitado un dulce. “Sabés cuántos hay: 325”, dice Tony

La reunión con Sarquís y Bosch no sirvió siquiera para poder avanzar en el único tema que preocupa y divide a la pesca nacional: el futuro de la Resolución 1113/88, la cual establece un límite de 40 metros y una potencia máxima de 2000 HP para los barcos que operan en la pesquería de langostino.

Hay sectores como Caipa y Cepa que buscan derogar la norma. Uno de sus principales socios, José Moscuzza, se dispone a recibir a su nuevo buque factoría construido en Vigo. El “José Américo” tiene 47 metros, según reporta el Faro de Vigo el pasado 24 de diciembre. El portal describió al buque en el marco de un informe donde destaca la provisión de equipos de pesca de Industrias Ferri al armador marplatense.

Francisco Di Leva es el representante de la Provincia de Buenos Aires en el Consejo Federal Pesquero (CFP). Quien tendrá que votar si está a favor o en contra de la derogación de la normas que restringen el aumento del esfuerzo pesquero sobre el langostino. El lobby de las empresas integradas busca voltear la normativa antes que inicie la próxima zafra, en el segundo cuatrimestre.

Di Leva viene de una familia de pescadores con participación en la empresa “El Marisco”, cuyo barco insignia es el fresquero “El Marisco II”, que tiene más de 40 metros de eslora y por lo tanto, no puede pescar lan-gostino.

En la empresa de la familia del consejero no apuestan por la continuidad de las restricciones. Ya mandaron a cotizar tangones para adosarle al fresquero.

Esconder, corromper y negligir: Repunte, el último símbolo de la pesca más miserable

Leandro Rosso Quesada

El 17 de junio de 2017 el barco pesquero Repunte naufragó en el mar Argentino en medio de una tormenta. En sus poco más de 32 metros de eslora navegaban 12 tripulantes. Sólo dos sobrevivieron. El antes, durante y después de una historia escandalosa.

Gabriela, en el Concejo Deliberante, referente de una lucha tan desigual como clave.

Faltaban cuatro días para el inicio formal del invierno y las aguas del océano Atlántico en el hemisferio sur ya registraban temperaturas bajísimas. En la mañana del 17 de junio, a las 9,39, el capitán del Repunte Gustavo Sánchez emitió la llamada señal de mayday, el habitual pedido de socorro de las embarcaciones ante situaciones de emergencia. Perteneciente a la firma Ostramar SA, del grupo Caputo, el barco que tenía asiento en el puerto de Mar del Plata yace hundido ahora a 53 metros, a poca distancia de la costa a la altura de la ciudad de Rawson. Prefectura logró localizar su casco muchos días después, cuando el mar ya se había cobrado 10 vidas y encendía uno de los casos más emblemáticos de la corrupción en la actividad pesquera de la Argentina.

Gustavo vivía en Sierra de los Padres. Antes de levantar los cimientos de su casa, decidió construir una pis-cina. Quería recibir a su familia todas las veces que fuera posible, en uno de sus habituales encuentros mul-titudinarios. Y este 31 de diciembre no iba a ser la excepción. Gabriela y Romina, sus hermanas, conviven estos días con sentimientos difíciles de sobrellevar. Están decididas a reunirse en el lugar que Gustavo dejó, del mismo modo en que decidieron, hace seis meses, utilizar parte de su dolor para iniciar una de las luchas más gratificantes: cambiar realidades.

“Las 10 familias estamos juntas. Tenemos un grupo de WhastApp donde nos comunicamos todos, no sólo en lo relavito a la causa, también en cuestiones ligadas a lo íntimo. Más en esta época en donde la tristeza de lo que nos tocó impacta muy fuerte”, cuentan prácticamente al unísono en su casa cercana al puerto de Mar del Plata.

Buque Repunte: “Los controles existen, el problema es quién dice que estén bien”
Gabriela ha sido la portavoz principal del grupo de mujeres que enviudó pero que logró ser proactivo y llevar sus reclamos hasta lugares impensados. “Cuando tengo que salir a hablar del Repunte, no me interesa si tengo que ir a hablar con un ministro o si tenemos que ir a hacer una entrevista repentina. Desde que pasó lo del hundimiento estoy las 24 horas ocupándome del tema. Y así como nosotras, un montón de gente dedica su tiempo a pensar en cómo seguir con esta lucha. Todas tenemos distintos roles claramente definidos porque todas las familias del Repunte quedaron terriblemente desamparadas. Los tripulantes eran su sostén directo. Cuando ellos se fueron, todo se cortó. Y mujeres e hijos tienen que seguir irremediablemente con la vida”.

La complejidad para entender de forma cabal la actividad pesquera en el país es realmente mayúscula. Muchas áreas involucradas, permisos nacionales y provinciales, ministerios de gobierno varios y hasta cinco sindicatos diferentes. Y una salvedad clave: “La cuestión de solidaridad o compañerismo en la pesca no existe”, afirman.

Capítulo A
Antes de hundirse repleto de langostinos, el Repunte había navegado siete veces durante el 2017. En cuatro de ellas, volvió a puerto por diversas roturas. Según afirman Gabriela y Romina, la embarcación nunca llegó a merecer ni una sola inspección relacionada a su navegabilidad a lo largo de los primeros seis meses del año. Así se los confirmó el propio Jefe de Gabinete Marcos Peña hace apenas unos días, después de un pedido de informes.

“Eso se dio justo cuando se cambió la estructura del barco y se incorporaron los tangones”, detallan las hermanas de Gustavo. “No somos cráneos, pero sabemos que si le ponés algo distinto a un barco, cambia su estabilidad”. Los dos brazos de acero de 10 toneladas sobre la cubierta, son indispensalbes para extender la red que captura al langostino.

El dato, sin embargo, cobra mayor importancia cuando se analiza el pasado más reciente de la embarcación. “El Repunte no tuvo las pruebas de flotabilidad. Tampoco cuando hizo su último viaje de merluza, que entró a puerto con el casco abierto y se le hizo un parche” , detalló Gabriela.

Simape: “El permiso de pesca nada tiene que ver con la navegabilidad del barco”
El permiso de pesca de una embarcación de ese tipo dura seis meses, siempre y cuando se encuentre en inactividad. Su dueño, Caputo, logró mantener ese permiso vigente durante los cuatro años en los que el Repunte no navegó. De acuerdo a lo que explicó en las diversas actas de notificación que le envío al Consejo Federal Pesquero desde el 2013, el empresario estuvo esperando un repuesto que nunca llegaba. “La otra estrategia para utilizar con el paso del tiempo, es sacar al barco al mar, volver y denunciar una rotura, es algo que cuenta como un viaje”, resalta Gabriela.

“Los marineros ganan mucho más cuando van al langostino. Y el marinero está obligado a subir. Si el em-presario dice Yo saco mi barco a pescar langostino, anchoíta, pulpo o una ballena, tenés que ir o te bajás. Y si se baja, en el futuro pierde el lugar, pierde su efectividad y tiene que esperar para poder subir a otro barco alguna vez”, cuenta Romina por su parte.

“Con esa fiebre de salir, los barcos salen como salió el Repunte. Es una desesperación por pescar. El langostino se saca y no necesita ser procesado, no es como la merluza. Directamente se exporta. El proceso es mínimo, los gastos son menores pero la ganancia es enorme”, suma Gabriela.

“El otro tema arriba del barco son las condiciones de trabajo. Primero, el marinero arregla su sueldo en un café. No se paga por capacidad. Te dicen es este dinero o nada y arreglate. Las condiciones son deplorables, viven hacinados, porque se hacen modificaciones para agrandar la bodega y tener mayor rentabilidad, ya que si vos haces un viaje y traes 1.000 cajones no es lo mismo obviamente que traigas 1.500 cajones. Además, el único tiempo de descanso es cuando levantan las redes. Luego el langostino no va directamente a la bodega, antes debe ser pasado por un sulfito para que no se descomponga. Por ahí llegan a estar 24 horas seguidas trabajando”, describe la mujer a continuación.

Romina toma inmediatamente el discurso segundos después y plantea una pregunta que la carcome: “Se pesca igual que hace 100 años. Todas las condiciones laborales cambiaron, ¿por qué en la pesca siguen teniendo trabajo de esclavo?”.

El Repunte no será el último
En el meollo de toda esta situación hay otro asunto fundamental: la caducidad de los barcos. Según un informe de la Cámara de la Industria Naviera de hace poco tiempo, los barcos como el Repunte tienen una vida media de 34 años. El buque comandado por Gustavo salió al mar por primera vez en la década del 60.

“Sucede que si el empresario pierde un barco, sólo pierde tiempo. A él le paga el seguro un barco nuevo. Para ellos no pasa nada. Como a los empresarios lo que les sobra es plata y a los políticos es lo que les falta, ¿cómo se financian las campañas?. Después ese dinero de algún modo hay que devolverlo. Por eso no es casual la frase la corrupción mata”, deslizó Gabriela.

Capítulo B
En Rawson, a donde viajó Romina apenas unas horas después de acontecido el hundimiento, Prefectura culpó a su hermano por la tragedia. Con honestidad, una de las tres hermanas de Gustavo explica: “Inde-pendientemente de la responsabilidad que puede haber tenido con alguna maniobra, él no se formó como perito para ver si el barco estaba bien”.

Duro descargo de Prefectura en medio de las críticas por el hundimiento del Repunte
“Lo culparon en el momento en que los estaban buscando. Y lo acusaron. Pero un barco que no está en con-diciones, no puede capear. Ahí fue cuando se quedaron en silencio. Con una tormenta, es más peligroso capear que intentar llegar a la costa. Estaba muy cerca, a sólo dos horas. Fue el barco lo que no les permitió llegar. Sucede que lo más fácil es decir eso, que fue una mala decisión de él y que había unas olas terribles”, cuenta Romina sobre su angustiante momento en la localidad patagónica.

La bronca contra el accionar de Prefectura crispó aún más los ánimos de los familiares, quienes no tienen dudas de denunciar un abandono de personas por parte de la fuerza naval. “Cuando el Repunte envía el pedido de socorro, el capitán del María Liliana, que navegaba rumbo a la costa con mucha carga, vuelve a su rescate, pero muy despacio. En ese momento en Prefectura nos dijeron que estaban todos arriba de una balsa, que los había divisado un avión y que nos quedáramos tranquilos”, describe Romina.

Cuatro horas después, el María Liliana llega al lugar del hundimiento y logra rescatar a Trillo, da aviso de que la balsa estaba en realidad vacía y de que se veían muchos cuerpos en el agua. “Recién ahí Prefectura saca el helicóptero, que llega media hora después, el tiempo en que se tarda en viajar desde Trelew hasta la zona del naufragio. Ahí logran rescatar el cuerpo de Alejandro Homs y con vida a Julio Guaymas”, cuenta Romina.

Repunte: “Los sobrevivientes cambiaron su declaración y ahora hablan de una falla humana”
“Ellos lo que no dicen es que el helicóptero primero estaba en Comodoro Rivadavia, pero como había mucho viento, mandaron un avión para ver en que condiciones estaba el mar, esperando el momento ideal para sacar el helicóptero”, contó Romina.

La exasperación ya era total. “Cuando el guardacosta estaba dispuesto a salir, tiene un desperfecto y no logra partir. Recién llegó un barco de Prefectura al otro día” suma la mujer.

Según indica el protocolo de rescate, si hay un sobreviviente, debe ser llevado de inmediato a un hospital, por los grados de hipotermia. “Más allá de que no había ningún operativo sanitario para recibir a ese marinero, eso era temprano, tipo dos de la tarde. Había por delante varias horas de luz. Si tuvieron la posibilidad de hacer más rescates, ¿por qué no volvió el helicóptero?” sentencia Romina, en otra de sus preguntas sin respuesta oficial.

“No era justo eso. Cada vez que lo pensamos, se nos parte el alma. No tenían porqué quedar abandonados. Hay bebés de cinco meses que ya no tienen papás”, comentó Romina. “En los primeros días, a veces me consolaba con que no haya sufrido mucho, pensando que con el frío que hacía, él no debió haber aguantado ni 10 minutos”, admite Gabriela.

Sin cuerpo que despedir, las hermanas de Gustavo sufren a diario. “El problema del desaparecido es ese. Nosotros sabemos que no va a volver, pero el imaginario te lleva a pensar otras cosas”.

Capítulo C
Gabriela y Romina prefirieron no entrar en contacto con Caputo. “Un día me lo crucé al hijo, en el banco, yo lo conocía, es de la misma edad de Gustavo y ellos se llevaban bien. Se me desfiguró la cara. En medio de una discusión, con ese tupé me dice pero a él le servía navegar en ese barco. A mi hermano en realidad no le quedaba opción”, contó Romina.

“Creemos que el caso del Repunte será el primer hundimiento en llegar a la carátula de estrago”
La causa judicial que busca cambiar la carátula a estrago, avanzó con mucha rapidez durante los primeros dos meses. “Estamos en la etapa de instrucción -explica Gabriela- pero cuando cambiaron el juez Gustavo Lleral a la causa Maldonado, la del Repunte quedó a cargo de un juez subrogante y se estancó”.

El derrotero por su lucha llevó a Gabriela y a Romina a estar en contacto con diversas esferas del poder po-lítico. “Nuestra experiencia en ese sentido ha sido diversa. En la parte legislativa, hay un montón de proyectos presentados para tratar el tema pero el oficialismo no da quórum cuando hay que debatirlo” aseguró.

“Con Vidal nunca pudimos hablar, debe ser la décima vez que le pedimos que nos reciba. Nos mandó a sus ministros y en lo que refiere a la asistencia social nos han ayudado, por ejemplo, dando Ioma a todas las familias y entregando materiales para algunas que los necesitaban para sus casas”, detalló Gabriela.

A cuatro meses del hundimiento del Repunte, inauguran el primero de diez murales en memoria de los tri-pulantes
“El otro día lo escuché por la radio a Merlini, presidente del Consorcio Portuario. Él plantea un mundo feliz para el puerto. Después de comprometerse a ser nuestro nexo para trabajar en la causa, luego de las Paso, ni apareció”, lo fustigaron meses después de no permitirles pintar un mural con la layenda de su campaña Ningún hundimiento más.

En relación al gobierno nacional, luego de ser recibidas por la ministra Carolina Stanley y por el ministro Jorge Triaca, durante la celebración de la Semana Social de la Iglesia, los familiares del Repunte nunca más tuvieron noticias. “No hubo asistencia psicológica para las familias y vivir esto es desvastador” reflejaron.

Familiares del Repunte desconfían de Prefectura y piden que se haga un peritaje externo
“El tema de la seguridad al salir a navegar es primordial, el chalequito salvavidas para el mar argentino ya no va más. No sabemos que pasó con la balsa del Repunte ni con la baliza que no se activó. Hay muchas actas firmadas por el Consejo Federal Pesquero que marcan claramente las incongruencias. Por eso fuimos a denunciar a Prefectura para que no sea juez y parte en este caso”, detalló Gabriela.

En su encuentro con Eugenio Burzaco, del Ministerio de Defensa, Romina detalló que los familiares sufrieron violencia institucional. “Fuimos a verlo y estaba toda la plana mayor de Prefectura. Nos pusieron un video, sin avisarnos de nada, para mostrarnos todo lo que estaban haciendo. Nos mostraron un mapa e imágenes del barco hundido que habían filmado con unos buzos. Un intento de lavar culpas que nos destrozó”.

Capitanes de pesca piden reflotar al buque Repunte y aseguran que la maniobra es “absolutamente posible”
La búsqueda de justicia por las 10 vidas perdidas que amenazan con ser más en el futuro, incluye el objetivo de reflotar el buque Repunte, una opción fundamental para entender efectivamente lo que pasó. El deseo, sin embargo, choca otra vez con los intereses oscuros. “Técnicamente se puede, pero es muy caro hacerlo. Se lo pedimos al poder Ejecutivo y nos dijeron que no. Por un lado estamos buscando un submarino a 600 metros y decimos que lo podemos rescatar, pero a un pesquero a 53 metros le decimos que no”, compara Gabriela.

“Es otra de las incongruencias y las desigualdades. Lo justifican en que hay que traer de afuera máquinas especiales. Para nosotros es querer esconder y que nada cambie”, sentenciaron las hermanas.

El barco quedó inclinado sobre el estribor, que es el que no se puede filmar. Si con eso que grabaron pre-tenden hacer las pericias, nos faltarán muchos datos. También queremos que se pericie el espesor del barco. Los obreros navales nos dijeron que ya no había manera de soldarlo, porque era un papel”, detalló Gabriela, para incrementar la pesadilla.

Submarino: “Estamos llenos de bronca y tenemos dudas sobre las razones de la tragedia”
“Con lo del ARA San Juan y el operativo de rescate y búsqueda nos damos cuenta que estamos hablando de que hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Si teníamos alguna duda de que no se podría reflotar el buque, lo que pasó con el submarino nos dejó resuelto el interrogante. No se hace por una orden política. No quieren gastar en eso y no quieren que se sepa qué sucedió. Dejemos las cosas como están. Les pagamos a las viudas y ya está”, sumó Romina.

La lucha por un futuro diferente
“Decidimos no quedarnos en el dolor, ni encerrados, acá hay muchas cosas para decir y muchas cosas para cambiar. No nos mueve otra cosa más que la justicia. Toda la lucha es para que la realidad cambie. Luchamos contra gigantes y somos hormigas, pero eso nos da más fuerza. No queremos plata, queremos otra cosa. Ya llegamos tarde para los nuestros, aunque eso no significa que se pueda hacer algo mejor para la vida de los que siguen trabajando en el mar”, concluyeron.

Un cambio para que nada cambie

Roberto Garrone

Tomás Gerpe renunció a la subsecretaría de Pesca luego de la salida de Ricardo Buryaile de Agroindustria. Lo reemplazará Juan Manuel Bosch, quien venía siendo el Director Nacional de Coordinación y avaló medidas contrarias a la Ley Federal de Pesca.

Al cierre de esta columna todavía no estaba oficializado el dueño el sillón caliente que dejó Tomás Gerpe en la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. El vendedor de pescado se fue con más sellos en el pasaporte que éxitos en los casi dos años de gestión. Argentina no tiene política pesquera sino una colección de improvisaciones que maquilla de exitosa la bonanza del langostino.

La salida de Ricardo Buryaile del Ministerio de Agroindutria alimentó por un tiempo el sueño de Ricardo Negri por avanzar de casillero y pasar de Secretario a Ministro. Pero los antecedentes de Luis Miguel Etche-vhere, evasión impositiva y trabajo esclavo en sus campos entrerrianos no fueron impedimento para que este martes jure como flamante ministro.

Sin el respaldo de su cuñado, que tuvo que aceptar como premio consuelo ser director de Senasa, Gerpe no tuvo más respaldo para seguir acumulando millas para visitar ferias internacionales de pescados y mariscos donde recordar su viejo oficio.

Los peces gordos de la pesca marplatense intentaron hacer tallar a su delfín. En realidad el de José Moscuzza, que después de haber colocado a Oscar Fortunato como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo Federal Pesquero, creía en la chance que Lisandro Belarmini llegara a la Subsecretaría.

Sobrino de Moscuzza y abogado de la empresa, ha tenido vaivenes en la relación con su tío. Estaba alejado de las decisiones de la pesquera cuando Horacio Tettamanti lo llevó como representante suplente de la provincia de Buenos Aires en el CFP. Ese rol lo volvió a convertir en el sobrino favorito y hasta fue Vicepre-sidente Segundo de Aldosivi.

Fue el fútbol el que a Moscuzza le abrió la puerta del despacho presidencial a partir de la relación que había forjado con Daniel Angelicci. Envalentonado por el pleno de Fortunato, “Pototo” jugó sus fichas por Bellar-mini pero la ruleta de Cambiemos cantó otro número.

El candidato puesto para reemplazar a Gerpe es Juan Manuel Bosch. Director Nacional de Coordinación Pesquera, estuvo involucrado en todos los desaciertos de la gestión. Fuentes confiables aseguran que solo basta que se publique el Decreto con su designación.

Bosch tiene antecedentes que no invitan al optimismo. Desde permitir la reformulación de permisos de pesca para que barcos fresqueros se conviertan en congeladores con el solo objetivo de aumentar el esfuerzo pesquero sobre el langostino, a justificar la inactividad de barcos que superan largamente los 180 días previstos por la Ley Federal de Pesca, como el Repunte, con el Simape en rol de fiscal de los trabajos a bordo.

En una de las últimas actas, la 32, del Consejo Federal Pesquero se aprobó la transferencia del permiso del San Antonino, el barco que naufragó el 1 de septiembre de 2016 a 10 millas de la costa marplatense y donde murieron Carlos Campos, Sergio Juárez y Gonzalo Godoy. Alejandro Ricardenez, Pablo Pardo y el patrón, Claudio Zerboni, se encuentran desaparecidos.

El barco pertenece a José Di Iorio y Alfredo Solimeno quienes no pueden salir del país por decisión del juez federal Santiago Inchausti, que busca determinar las causas del naufragio, donde la balza nunca se abrió. Una pericia de la Armada que integra la investigación que lleva adelante el fiscal Nicolas Czizik, advirtió falencias en el dispositivo.

Los armadores se encuentran inhibidos según reconocieron familiares de Pardo, quienes se presentaron como querellantes en la causa, lo cual haría imposible que los armadores del San Antonino puedan ceder los derechos a Urbipez, una empresa del grupo Augusta Megara, para que el fresquero Salvador R pueda participar de la bonanza del langostino con 482 toneladas.

Con la firma de Bosch y la única negativa del representante de la provincia de Chubut, el Consejo sostuvo que el pedido no puede prosperar en los términos planteados, pero como la cesión comprende una reducción del esfuerzo pesquero ya que el San Antonino tenía 536 toneladas en el promedio de sus mejores tres años de captura, se ajusta a la política de reducción y lo autorizaron.

Esfuerzo pesquero al que se alinean para justificar lo injustificable porque desde que Bosch llego a la Direc-ción Nacional el que se aplica sobre el langostino patagónico no ha parado de crecer. Más de una docena de barcos se sumaron a la pesquería sin que todavía asome un plan de manejo que haga sustentable el único pilar que sostiene a toda la industria.

Este cronista quiso saber si desde el Consejo Federal habían consultado a la Justicia por la causa del San Antonino antes de permitir que sus dueños cedan el permiso, el activo más importante que quedaba. Cómo fue que estando inhibidos pudieron ceder el permiso. El Fiscal ni siquiera pareció estar al tanto de los hechos. Cuando este cronista le pidió un mail para enviarle la noticia, cortó el teléfono.

Ojalá que Zcicik actúe con el mismo ímpetu para que se sepan las causas del naufragio, la responsabilidad de los armadores y la de Prefectura en la incompatibilidad de los 6 tripulantes a bordo con los 5 que tenía en el rol de embarque en sus registros oficiales.

Ángel Pardo, hermano del engrasador del San Antonino, avisó que presentarán una medida de no innovar y en caso de ser necesario, pedirán la revocación de las actuaciones que nunca deberían haber prosperado.

El objetivo con el que llegó Gerpe a la gestión, ese de transparentar la administración pesquera, como el que sea público el coeficiente de conversión con que pescan merluza los buques factoría, siguen pendientes y no se saldarán con Bosh en el cargo.

Trabajo que se evapora entre amigos y misterios

Roberto Garrone

La falta de competitividad en la pesca de merluza provoca que la flota tenga otros intereses y se achique el procesamiento en tierra. Merlini traerá un chatarrero de Quilmes para remover cascos inactivos. ¿Viene el crucero? ¿Cuál?.

La aparición de abundante merluza al norte del paralelo 41ºS, que reduce notoriamente los costos de com-bustible habituales que le demanda a la flota fresquera ir a buscarla mucho más al sur, permite maquillar con tonos pálidos el cierre de año en las plantas procesadoras de tierra.

Tenues, pero colores al fin, para miles de trabajadores cuya regla dominante este año no se apartó de los 3 días ocupados en la quincena y que abrazó con entusiasmo un subsidio de 3 mil pesos que en otro contexto, se ganaba en un par de días de trabajo.

Ya hemos descripto los factores que influyen en la apatía de los armadores fresqueros en pescar merluza. Ni siquiera la duplicación de los reintegros por exportación de filet de hubbsi movió el amperímetro y despabiló a la flota del muelle.

Entre enero y agosto las exportaciones de merluza sumaron 62500 toneladas. En la comparación interanual con el 2016, representa una merma de 8,4% en volumen y una reducción en divisas del 3,3%. El precio promedio subió 5,6% con un precio de 2462 dólares la tonelada. Producirla orilla los 3 mil.

De ahí que el armador que pudo se fue al langostino por el que recibió, más o menos, 30 pesos el kilo a lo largo de la temporada en aguas nacionales. Esta última semana, con la bodega de los barcos completa de merluza, el kilo casi perfora los $12. COTO compra a estos valores y el filet en góndola no baja de los $120. Algún día se debería repasar la cadena de valor en la industria: no tiene muchos eslabones…

“Es imposible vender a ese precio pero no tenés otra alternativa. Mejora un poco si justo entras con poca oferta y sube a $16”, confiaba un armador que vende en muelle, al cierre de esta columna. La pesca en modo azar…

Unos $12 se paga la caballa que capturan las lanchas amarillas a hora y media de Mar del Plata. Entre domingo y lunes la veintena de embarcaciones que todavía flotan en la banquina chica descargaron 10 mil cajones, unas 35 toneladas.

A diferencia de la merluza, la caballa tiene demanda. Las cinco conserveras que se mantienen en pie. Nadie sabe hasta cuándo porque enfrentan el aluvión de latas importadas que llegan de Ecuador y Tailandia a menos de 0,35 dólares la lata. La nacional en de cualquier supermercado supera los 2,5 dólares.

El mercado de la merluza se ha reducido drásticamente en los últimos tiempos. Ni siquiera la procesan aquellos armadores que además de barcos tienen plantas de corte y obreros registrados. Por eso sorprende que el Soip tenga anotados 5400 obreros en la informalidad del sector cooperativo.

Alberto Valastro llegó a tener 11 buques fresqueros nucleados en “Pesquera Ceres”, “Pesquera Géminis” y “Giorno”, que surtían de merluza a su propio frigorífico y a nueve plantas satélites. En la década pasada se adhirió al Anexo Pyme y creó seis empresas para agrupar a peones, envasadoras, camaristas y fileteros.

Hoy Valastro se desprende de los últimos tres barcos fresqueros que le quedaban. “Se retira del fresco”, cuentan sus allegados. Se concentrará en los tres congeladores y en el potero, mientras espera que llegue el barco factoría nuevo de España que operará para Newsan.

Hace apenas siete años en las pymes del grupo –“Maremil”, “Mar de Luca” e “Industrial Marítima Pesquera” cortaban pescado 120 fileteros. Ninguna de las 3 tiene actividad en la actualidad. Todos han desfilado por la salida a través del acuerdo extrajudicial.

Fileteros solo quedan 43 repartidos en “Pesquera Argentina”, “Mar Atlántico” y “Frigopesca”, las que quedan activas. En el camino se han ido jubilando obreros bajo el Convenio del 75 y apenas quedan 36. Es un lento goteo que no tiene reemplazo. El futuro de 150 obreros es tan negro como las cuentas municipales.

En un tono parecido asoma el proyecto de remoción de una docena de barcos hundidos en la sección 4ta y 5ta que anunció semanas atrás el Consorcio Portuario. En un nuevo capítulo de “Merlini y sus amigos”, como llegaron los españoles de Canlemar para dragar la boca del puerto, ahora es el turno de Lusejo SA.

La chatarrería de Quilmes es apadrinada por el Presidente del Consorcio para que se encargue de desguazar los cascos que entorpecen la operatoria en el área vital del puerto pero surgen varios interrogantes.

Como los dragadores, acá también ya se descuentan demoras. En el Consorcio advirtieron que el operativo arrancaba el mes que viene. Pero el varadero de la armada, donde piensan cortar los barcos, está ocupado hasta marzo del año que viene.

La idea de la administración portuaria es recuperar 100 metros lineales de muelle. Vitales para mejorar la operatoria de una flota que en el espejo interior del puerto aplica el “sálvese quien pueda”.

La tensión por la falta de espacio se mantiene y las peleas entre armadores se repiten. Esta vez fueron los hijos de Taranto cuando quisieron meter el barco en “puerto piojo”, el muelle 10 reservado para la flota costera.

En Mar del Plata hay empresas que tienen experiencia en reducir barcos y a un costo inferior al de Lusejo. La Pasteca es un ejemplo. La firma ha presentado análisis de costos por el operativo de limpieza que piensa aplicar Merlini. La autoridad portuaria nunca más les atendió el teléfono.

El Presidente del Consorcio se encargó de ponderar que el operativo no tendrá costo alguno para el erario público. Pero el negocio de la chatarra atraviesa un mal momento. Extraer una tonelada de fierros retorcidos tiene un costo de 4 mil pesos que las acerías compran en menos de la mitad. La diferencia debe salir de algún lado.

Los chatarreros amigos de Merlini ya fueron a charlar con los dueños de los barcos a extraer. No alcanza con que se los regalen a cambio de quedarse con los pedacitos.

Entre todos los cascos que hay que sacar sus dueños deberían poner unos 25 millones de pesos. Caputo, Moscuzza, Barillari, alguno de los propietarios de la chatarra, no invitan al reino del optimismo en el que parece habitar Merlini.

En los últimos días se anunció la transferencia del frente de amarre interior de la Escollera Norte al dominio del Consorcio. Son 540 metros que pertenecían a la Base Naval ahora se suman para la operatoria pesquera, aunque en realidad no están libres sino ocupados por los barcos del Inidep y los poteros que esperan que arranque la zafra de calamar.

En esa misma Base Naval el 21 de diciembre amarrará el crucero de Alteza Cruises. El que reemplazará al Med Queen que iba a venir pero no viene porque su dueño no sabía nada del proyecto argento de unir Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este y Mar del Plata en una nave de lujo. Todo muy serio.

Ya hay tarifas, itinerarios, promociones y eventos programados. ¿Cuál es ese crucero más grande y seguro con el que Alteza reemplazará al frustrado Med Queen? A falta de 35 días todavía no se sabe.

Pero no debemos por qué preocuparnos, decretaron que Mar del Plata este verano te hace feliz. Qué puede salir mal.

Baldino: la fractura de un pulpo que sacude al puerto

Roberto Garrone

Pedro, Pascual y Andrés manejaban la principal flota fresquera del país. Pujas familiares generaron la división de los bienes y el ingreso de hijos y sobrinos, la nueva generación y el langostino como especie objetivo.

Pedro Baldino dice que se llevó la porción más chica de la torta. Busca comprar los fresqueros de Valastro. (Foto: gentileza Revista Puerto)

Maronti es una bahía paradisíaca, de aguas cristalinas, al sur de la isla de Ischia, Italia. De ahí llegaron los Baldino, un apellido que no forma parte del podio de los peces gordos de la pesca marplatense como Moscuzza, Solimeno y Valastro, pero con algunas singularidades que lo dejan cerca.

Maronti también es una de las empresas símbolo del Grupo empresario, que en este último año atravesó un proceso de separación societaria entre los tres hermanos, Pedro, Pascual y Andrés, la segunda generación que transformó el saladero familiar de mediados de siglo pasado en un conglomerado de barcos fresqueros que en los últimos 20 años no dejó de crecer.

Acusados por la Afip en la década pasada de ser uno de los mayores evasores de la ciudad, el grupo compró barcos de Barillari y se extendió hacia la Patagonia donde compró dos barcos de Harengus y en Madryn se quedó por un tiempo con la multinacional Alpesca.

Muchos vieron en esa maniobra un símbolo del triunfo del modelo marplatense, atado a la subdeclaración de merluza y la precariedad laboral, sobre un esquema pesquero sustentable y atado a las reglas.

Los sabuesos de la Afip habían descubierto facturas apócrifas a partir de las cuales las empresas del Grupo creaban gastos para evadir obligaciones impositivas. La causa terminó hace siete años con los contribuyentes allanándose a un plan de pagos del que no se conocieron detalles.

La Justicia ni la Afip fueron obstáculo para que el patrimonio de las empresas creciera y el grupo se fuera diversificando hacia otras especies y tipos de captura: buques poteros para el calamar y también congeladores para merluza y especies australes.

Mientras la familia estuvo unida, entre todos detentaron la mayor cuota de merluza hubbsi de la flota nacional. Pero los hermanos Baldino no generan puestos de trabajo en tierra para el procesamiento de la materia prima que aportan sus barcos.

Así lo reconoció Cristina Ledesma, secretaria General del Soip, hace un tiempo en un reportaje a Revista Puerto, en el que trazaba un panorama más que preocupante sobre la realidad de los trabajadores.

Parte de la disminución de merluza que llegó a los muelles este año lo explicaban por la situación particular que atravesaban los hermanos Baldino, con internas familiares y pujas de la nueva generación por hacerse un lugar con más protagonismo en la estructura del grupo.

“La familia crece”, reconoció Pedro ante la consulta de este cronista hace un tiempo, sobre la fractura del grupo, a la que calificó como “pésima para mí”. La estructura productiva de los Baldino quedó dividida en 3 partes. Los hermanos Pedro y Pascual por un lado, Andrés y su hijo Antonio (Toro chico) por otro, y los hijos de Pascual, Antonio (Toro grande) y Jorge, conforman la tercera pata.

“No es cierto que no tenga trabajadores registrados; tenemos casi 800 tripulantes; siempre fui un dador de materia prima. Solo exporto con los congeladores, pero estoy en retirada”, aseguró Pedro al rechazar las versiones que indicaban que había comprado la explanta de Panatti, en Posadas y Ortíz de Zárate.

En los últimos días corrió con fuerza el rumor que Pedro se quedaba con los tres barcos fresqueros de Giorno (Valastro): “Mellino I”, “Margot” y “Mellino VI” que en parte los pagaba con la cuota de merluza del congelador Harengus.

La idea sería reconvertirlos para pedir porción de “especies no cuotificadas”, como también lo llaman al langostino en el Concejo Federal Pesquero. “Estamos negociando no está arreglado, faltan detalles”, me dijo el empresario la semana pasada.

“Esta todo cerrado, hay problemas porque no quiere incorporar a un grupo de marineros, pero te aviso cuando firmen”, le dijo otra fuente del sector a este cronista.

Si Baldino no procesa su pescado saber quién lo hace es entrar en un laberinto que se ramifica en varios caminos. Muchos son armadores que a su vez procesan pescado y los auxilia cuando no tienen materia prima propia.

En el Soip identifican a Chulimar, de “El Chuli”, como el principal comprador de la merluza que traen los barcos de Baldino. Este emprendimiento no solo procesa con personal no registrado sino que entrega materia prima a otros circuitos informales. Lo mismo que hacía Roberto Funes antes de esfumarse cuando se cortó el chorro de merluza que no aparecía en los partes de pesca.

Empresas asociadas a Cafrexport también compran pescado de Baldino, con personal cooperativizado que en su mayoría recibe un garantizado. “Cuando se satura vende a plaza”, dijo un asociado a la Cámara.

Loba Pesquera es una de las empresas que más compraba en ese mercado. En pasado porque una deuda de entre 8 y 10 millones de pesos frenó la llegada de materia prima a las fasoneras de Loba.

Para achicar parte de esa deuda, Maronti, la razón social que manejan Andrés y “Toro”, se quedaron con un depósito de 3500 m2 de Loba, donde piensan montar una cámara frigorífica para almacenar pescado entero.

Barcos para pescarla no le faltan. Maronti es la empresa armadora de los fresqueros “Mar Esmeralda”, “Kanxope” y “Altalena”, los barcos que eran de Barillari. Además tienen los poteros Abrumasa 29 y Mishima Maru 8.

Pascual y sus dos hijos, Jorge y Antonio manejan los dos congeladores: Coalsa y Beagle, bajo la razón social “Nietos de Antonio Baldino”. También tienen bajo su ala el “San Pascual”, “Pedrito”, “San Jorge Mártir”, “Virgen María Inmaculada”, “Sant Antonio” y el potero “Arbumasa 27”, bajo las empresas “Pesanflor”, “Bal Fish” y “Baldimar”. En tierra se quedaron con el exFrigorífico Mellino y la fábrica de Antonio Baldino en calle Triunvirato al 700.

Con la empresa “Antonio Baldino e Hijos”, Pedro se quedó con el “Marcala I”, “Harengus”, el “Cabo San Juan” y “Cabo San Lucas” y el potero “Madre Inmaculada”.

Baldino refiere que la flota se movió despacio este año porque se cayeron las ventas. “Si entrás con 3 o 4 barcos no tenés a quien venderle y el precio se cae todavía más”, señaló al tiempo que reconoció que debió vender algunos barcos porque el costo de extracción “se hace a pérdida”.

En la lista de buques vendidos figuran el “San Andrés”, que fue cedido a Leandro Chicolella a través de un leasing. El “Santa Rita” lo adquirió “Gaad Group”. El “Ponte Coruxo” pasó a manos de Jorge Calvo y Hugo Mazari, que manejan el ex (?) frigorífico de Barillari en José Hernández 69.

El grupo Baldino parece desmembrarse en varios brazos pero no pierde su esencia de empresa diversificada, que se concentra en la captura y se desentiende del procesamiento, aunque como dador solidario de pescado ha tenido que contribuir a varios “arreglos” por despidos.

Habrá que ver si ahora, a tono con la realidad de la industria pesquera, donde la merluza ha dejado de ser el objeto más preciado, los dejan hacer foco en el langostino, la tabla de salvación de la pesca nacional. Al menos por ahora.

Se oficializaron las listas que competirán en el Somu

La Junta Electoral Central del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) oficializó las listas de candi-datos que participarán de las elecciones que se llevarán a cabo en el gremio marítimo del 18 al 22 de di-ciembre, bajo el sistema de Boleta Única Electrónica.

De las tres las agrupaciones presentadas originalmente para competir por el Secretariado Nacional han quedado en carrera dos de ellas. Por un lado, la Lista 20 Celeste, encabezada por Rubén Manno y la lista la Lista 18 verde, encabezada por Raúl Durdos.

La Lista 20 Celeste presentó además de los candidatos para el Secretariado Nacional- Subsecretarios- Revi-sores de cuentas titulares y suplente; y para las cuatro secciones de Capital Federal (Cámara-Cocina- Cubierta y Máquina), listas para las siguientes seccionales: Barranqueras, Posadas, Campana, Santa Fe, Colón, Rosario, San Fernando, Mar del Plata, Necochea y Puerto Madryn.

En tanto, la Lista 18 Verde además de postular candidatos para el Secretariado Nacional- Subsecretarios- Revisores de cuentas titulares y suplentes, presentó candidatos para las siguientes seccionales: Corrientes, Campana y Rosario y las cuatro secciones de Capital Federal.

Las demás listas oficializaron en algunas seccionales: La Lista 9 Marrón postula candidatos en las seccionales Corrientes y Rosario; la Lista 10 Azul postula candidatos en la seccional Colón; la Lista 19 Rojo postula candidatos en la seccional Bahía Blanca; la Lista 26 Naranja postula candidatos en la seccional San Fernando; La lista 22 Amarilla postula candidatos en la seccional Puerto Madryn; la Lista 45 Lila postula candidatos en seccional Corrientes; la Lista33 Blanca postula candidatos en las seccionales Corrientes y Campana. En las actas de oficialización de listas se aclara que la Lista 17 Bordo no ha logrado oficializar la propuesta de candidatos.

Desde la intervención judicial indicaron que están muy conformes con lo que va surgiendo del proceso elec-toral ya que fueron muchos años de falta de ejercicio democrático.

Durante las elecciones que se llevarán a cabo entre el 18 y el 22 los afiliados al Somu podrán definir los candidatos que cubrirán los cargos del Consejo directivo, secretariado general nacional, comisión revisora de cuentas, comisiones ejecutivas de las secciones y seccionales y delegados al congreso general.

De cruceros, barcos inactivos y piedras que vuelven a chocarse

Roberto Garrone

Se anuncian cruceros que son una incógnita. Sin financiamiento para nuevas obras de infraestructura en puerto Mar del Plata hay que recuperar espacio operativo y retirar barcos inactivos como hace una década.

Selfie portuaria de Dietrich junto al “director” Merlini. El puerto necesita más apoyo financiero que dialéctico

La visita del ministro Guillermo Dietrich al Consorcio Portuario, y sobre todo sus declaraciones públicas al único medio invitado a hacerle preguntas, terminó de disipar las últimas esperanzas que los armadores te-nían depositadas en el Ministro de Transporte y el interés gubernamental por el puerto marplatense.

Rodeado de planos con obras proyectadas, siempre sirven para la foto, Dietrich no brindó ninguna certeza sobre la suerte del financiamiento para construir los espigones 8 y 9, que perpendiculares a la Escollera Sur, permitirían incorporar nueva infraestructura portuaria para que la flota rompa el hacinamiento al que esta sometido dentro del espejo interior.

Tampoco el Ministro brindó precisiones sobre la suerte del proyecto para extender el espigón 3 de modo de sumar nuevos metros de muelle operativos. Ninguna de las iniciativas es nueva. Hace casi una década que están dando vueltas sin que puedan cristalizarse.

Dietrich pronunció una palabra que se repele entre los muelles: Cruceros. Flanqueado por el Presidente del Consorcio, al que llamó “director”, el Ministro anunció convencido que el 23 de diciembre llegaría la primera nave de lujo a Mar del Plata, en el marco de las políticas de fomento del gobierno nacional a la temporada estival.

El propio Martín Merlini, este lunes, en declaraciones a Mitre Mar del Plata, aseguró que el crucero amarraría en la Base Naval y que para el 2018 tendrían lista la habilitación del sector que quedó en poder del Consorcio en el edificio de la Terminal de Cruceros, para poder recibir a los visitantes.

Alteza Cruises es la empresa nacional que anunció el inicio de operaciones en el litoral marítimo, Punta del Este y sur de Brasil. Dijeron que operarían con el crucero Med Queen y que el viaje inaugural sería Buenos Aires – Mar del Plata.

Pero el dueño del crucero avisó que no tenían firmado ningún contrato con Alteza para operar en esta región de Latinoamérica y que el buque se quedará en Beirut hasta junio del 2018.

Desde Alteza ayer salieron a decir que la semana que viene anunciarán el nombre del barco. Que será más grande que los 121 metros del Med Queen. En la industria de cruceros todo se planifica con mucha antelación. Es difícil encontrar una nave de lujo ociosa, amarrada en un yatch club.

El anuncio de Dietrich y Merlini entró en un mar de dudas. Los cruceristas que ya habían sacado el pasaje –el más económico rozaba los 600 dólares- pelean por su devolución. Mar del Plata suma otra mancha a su larga colección de fracasos en la materia.

Al Ministro no le tembló la voz para sostener que este es el puerto en el que el presidente Macri está más “personalmente” involucrado. Pero esa cercanía no se traduce en obras. El dragado del año pasado se financió con fondos propios del Consorcio.

Otros puertos sí reciben fondos nacionales. En Comodoro Rivadavia el propio Dietrich el mes pasado inau-guró las obras de ampliación del muelle pesquero y de ultramar, que permitió duplicar su capacidad opera-tiva. En Mar del Plata solo queda recuperar lo ya existente.

En ese marco se encuadra el anuncio de esta semana del Consorcio Portuario para remover 14 barcos inac-tivos de la sección cuarta y quinta del espigón 2. La idea es recuperar 100 metros de frente de amarre hoy ocupados por barcos abandonados sin posibilidades de volver a pescar.

Con barcos amarrados en séptima andana, los 270 metros de muelle de la Terminal de Cruceros ocupados por los barcos poteros que aguardan por el inicio de la zafra de calamar, ahora que volvieron todos los barcos que se fueron al langostino la falta de espacio ahoga.

Encontrar un hueco de muelle libre es toda una odisea para los armadores. Falta lugar y crece el mal humor. Al punto de generar disputas que terminan en agresiones bestiales como la que sufrió el mes pasado Antonio Baldino por parte del hijo de Francisco Romano.

Este cementerio de barcos lo integran los pesqueros “María Luisa I”, “San Pablo”, “Wiron IV” y “Mellino II” de un viejo conocido: Luis Caputo, el mismo armador del Repunte.

El “Ribazón Dorine” y el “Mar Azul”, son de José Moscuzza en tanto el “Mister Big” es de la canadiense Wan-chese, que opera sobre la vieyra. Integran la lista los poteros “Chiarpesca”, el 58, 57, 902 y 903. A estos úl-timos dos ya los están desguazando en la Base Naval.

En el Consorcio son optimistas y sostienen que los barcos inactivos “serán removidos a costo de sus due-ños”, quienes ya gestionan ante Prefectura Naval Argentina la documentación que habilita la disposición final de los cascos. También, sin desembolso alguno del Consorcio ni el Estado, serán desguazados otros tres cascos cuyos titulares se desconocen.

En el operativo también será desguazada la draga Mendoza 259 C. “Todo sin costo para el Consorcio ni el Estado”, aclaran en la administración portuaria, aunque asoma un contrasentido. La draga es del propio Estado.

Lo que queda de la “Mendoza” está en la Base Naval. Su última intervención fue en el primer semestre del 2015. Llegó al puerto en abril del 2009 como una salvadora. En los años que estuvo operativa despilfarrando recursos públicos, en vez de ganar los canales de acceso perdieron calado. La Justicia federal investiga su derrotero por estas playas. Salvo los empleados de dragado y balizamiento, nadie la extrañará.

Si bien Merlini refiere a “desguace y remoción”, por ahora los técnicos de Prefectura iniciaron los primeros controles para determinar el estado de cascos. “En un mes arrancan”, confió una fuente próxima a la autoridad portuaria. Si los armadores pagan el operativo, no será por adelantado.

Por ahora no se sabe el presupuesto del operativo, de qué cuenta saldrán los fondos y no hay indicios del llamado a licitación para el desguace que convertirá esos cascos en chatarra naval.

Promasi, una empresa controlada por Acerías Bragado, con una tijera neumática japonesa, fue la encargada de reducir los barcos que se retiraron hace una década. Sí, en el puerto de Mar del Plata es frecuente chocar dos veces con la misma piedra.

Personal especializado de Prefectura Naval Argentina recorrió los pesqueros “Young In N°33”, “Neptuno” y “Depemás 81”, inactivos y con distintos grados de deterioro, aunque podrán ser reflotados sellando rumbos y sacando el agua dentro del casco.

Como ninguno de estos buques tiene propietario identificado e incluso hay casos de interdicción aduanera, desde el Consorcio y la delegación local de Aduana ya se iniciaron las acciones necesarias para cumplimentar con el trámite de abandono de estas unidades en favor del Estado.

Hay pocas esperanzas para los amantes del buceo submarino, que alguno de estos cascos pueda ser trasla-dado y sumergido en el parque subacúatico Cristo Rey, en la restinga de Punta Mogotes. El costo del operativo corre por cuenta del armador.

Las mismas esperanzas perdidas de contar con un puerto operativo las 24 horas. A pesar de haber sido dragado en el área de maniobras, instaladas y alineadas las balizas y mejorada la iluminación, los prácticos aducen que de noche los márgenes de seguridad para hacer la maniobra se acotan.

Quedó claro en la última escala del buque de portacontenedores. El barco de MSC podría haber salido a la medianoche del lunes pero recién salió a la mañana siguiente, confirmando que de operativas el puerto apenas tiene 14.