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“Apoyamos la bandera negra de los barcos porque la pesca está de luto”

Lo sostuvo el secretario general del Simape, Pablo Trueba. A pesar de la reunión con los ministros de Trabajo y Agroindustria de la provincia, aún no hay soluciones. Los gremios analizan realizar movilizaciones los próximos días.

Luego de una reunión “larga y tensa” que los distintos sectores del puerto de la ciudad mantuvieron este miércoles con los ministros de Trabajo y Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Villegas y Leonardo Sarquís, hubo promesas pero ninguna solución pronta.

“Se necesitan soluciones rápidas”, sostuvo el secretario general del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), Pablo Trueba en diálogo con 0223 y aclaró: “Apoyamos la bandera negra de los barcos porque creemos que la pesca está de luto”.

La compleja situación no sólo atraviesa a los pescadores de las lanchitas amarillas. “Sabemos que hay barcos de altura que no han salido a navegar desde el mes de enero”, indicó Trueba.

Por eso, los trabajadores no descartan la realización de movilizaciones y otras medidas de protesta. “Servi-rían para poner en el escenario nacional el problema de la pesca”, aclaró el dirigente.

“Hay que destacar que desde la gobernación han venido varias veces y se han preocupado, pero no han lle-gado soluciones”, afirmó Trueba. El próximo 9 de junio, habrá una nueva reunión entre funcionarios, repre-sentantes de las cámaras y los gremios pesqueros de Mar del Plata.

Fue en diciembre de 2016 cuando se firmó el Acuerdo Programático Tripartito que aseguraba un fideicomiso para el combustible, pero “sólo el 20 por ciento pudo acceder”. “Queremos hablar con la gobernadora y con el presidente”, concluyó Truebajo.

Entre la migración al langostino y el futuro de los silos

Roberto Garrone

No se define la nómina de barcos fresqueros que irán a pescar el marisco a la Patagonia en busca de una rentabilidad que no existe desde Mar del Plata. El juicio de Elevadores Mar del Plata al Estado confronta con el optimismo de recuperar el predio en el corto plazo.

Todos con Tangones. El costero “Tabeirón Tres” y el “Gaucho Grande”, preparados para migrar.

Mientras se aguardan los resultados de la prospección de langostino patagónico de la que toman parte 33 buques tangoneros en la jurisdicción de aguas nacionales, dividida en tres sub zonas para tener un mejor reflejo de la realidad de la pesquería y el nivel de abundancia de concentraciones de langostino accesible a las redes de pesca, antes de la apertura al resto de la flota, a más de mil kilómetros de distancia, en el puerto marplatense, todos sacan cuentas.

Hasta ahora el langostino se captura dentro del Golfo San Jorge y aguas provinciales de Chubut y Santa Cruz, donde cobra mayor protagonismo la flota costera de Rawson.

El año pasado perforó todos los récords. Se descargaron casi 173 mil toneladas y en la primera porción del 2017 va camino a repetirlo. El marisco muestra niveles de abundancia que rompen todas las estadísticas. Entre enero y abril se desembarcaron 39.755 toneladas cuando en el mismo período del año pasado fueron 25.118.

Cual lista de Jorge Sampaoli con los jugadores de la selección que convocaría y los que marginaría de la próxima fecha de Eliminatorias, la nómina de buques fresqueros con permiso para langostino que piensa migrar a participar de la zafra, varía según pasan los días. Confirmados están el “Mar del Chubut”, “Marbella”, “María Gloria”, Don Miguel I”, “Paola S”, “Cabo de Hornos”, “Gaucho Grande”, “Marejada”, “Aldebaran”, “Letare”, “María Rita”, entre muchos otros.

La lista se confecciona en las cámaras armadoras y también en los gremios, como para calibrar el impacto que generará el traslado masivo en las fuentes laborales locales. Hay quien dice que serán 30, otros que 45, los exagerados de 60. Algunos suben, otros se tachan, se agrega otro a último momento.

Están los que ya tienen contrato con frigoríficos procesadores como el “Coraje”, en cuya cubierta el martes se soldaban los tangones para desplegar las dos redes que se extienden en simultáneo bajo el agua.

El fresquero de 2800 cajones aportará langostino para Iberconsa, que tiene barcos propios, como también los tiene New San, Conarpesa o alguna otra empresa española, pero suman langostino fresco para dar trabajo a su personal de tierra.

Por esos puestos en tierra en su momento recibieron permisos de pesca provinciales para operar con buques tangoneros, que paradójicamente capturan, procesan, congelan y empacan, todo a bordo.

También están los barcos que migran por un factor estimulante: gastan poco combustible al estar a menos de 12 horas de la zona de pesca. Y la promesa de un precio significativamente mejor que cualquier especie que puedan descargar en Mar del Plata. Y si no los conforma el precio, sí el volumen. Poder rebotar en el muelle, algo que acá no sucede.

Que después lo consigan es otra historia. El año pasado zarparon con un valor de referencia de $26 por kilo. Y terminaron, en el pico de oferta, por debajo de los $18. En las puertas de la temporada 2017, se habla de $24 en cajones que no debería tener más de 20 kilos, para mantener la calidad del producto, pero siempre trae alguno más. El valor promedio de langostino exportado en el primer bimestre del año fue de 6206 dólares y registró un aumento del 6,5% para el mismo período del año pasado.

Otros armadores siguen de cerca la suerte del plan dispuesto por la provincia de Chubut para intentar frenar el aluvión de buques fresqueros marplatenses. La Secretaría de Pesca provincial propuso restringir en 72 horas la duración de la marea de los fresqueros y un límite de 2 mil cajones a cada barco. La excusa fue preservar la calidad del producto pero parece un blindaje a la flota tangonera patagónica.

El CFP debe decidir antes que se habilite la temporada si aprueba la petición chubutense. Desde Mar del Plata han advertido que la flota fresquera alimenta las fábricas en Rawson y Comodoro Rivadavia donde se reprocesa langostino. También insistieron en la necesidad que se estimule y fomente la elaboración de pro-ductos con más valor agregado. Lamentablemente en los últimos años mucho de ese langostino fresco se ha exportado en bloque para reprocesar en otros países, como Perú, Guatemala y hasta Bolivia.

Las miradas que no acapara el langostino y la diáspora que provocará en los muelles del puerto, las recibe el predio de los silos del puerto, y su traspaso a la órbita del Consorcio. Anunciado como “inminente” por las autoridades portuarias, ya suma más de cuatro meses sin novedades.

La novela ocupó la atención de los medios en los últimos días. No es la primera vez que se intenta una resti-tución del predio por incumplimiento del pliego. Pero ahora debería ser más sencillo con todas las adminis-traciones bajo el mismo color político.

Pero el punto que nadie pone sobre la mesa es que el permisionario, Elevadores Mar del Plata, también inició acciones legales contra la Nación y la Provincia de Buenos Aires. Alejandro Sanna, la cara visible del Grupo Santa Bárbara (el mismo que manejó Frigorífico Sadowa y El Amanecer) repite cada vez que puede que el Estado es el máximo responsable de la debacle del emprendimiento.

El permisionario entiende que como consecuencia del fracaso de las políticas de dragado, el puerto no pudo mantener un calado suficiente en la boca de acceso de modo que pudieran seguir ingresando buques cerea-leros a buscar la carga almacenada en los silos. Y fue a pedir un resarcimiento a la Justicia.

La última vez que un barco entró a cargar cereal fue en el 2009, según recuerda Sanna. Desde ese entonces, todo el predio quedó inutilizado. Ya en el 2011, bajo la gestión Pezzati, se encargó un estudio profesional para conocer el estado estructural de los silos, el cual advirtió fallas importantes. Nada se ha hecho para mejorar las condiciones del edificio en los últimos seis años.

El único ingreso que genera hoy el predio es por un rubro no habilitado en el pliego de la licitación que la desaparecida Junta Nacional de Granos le adjudicó a Elevadores por 30 años y que vence en el 2024: Esta-cionamiento y lavadero de camiones frente a la Manzana de los Circos, a la vista de todos y con la complicidad de algunos.

Desde que se canceló el puerto a los buques cerealeros, el permisionario no pagó más el canon por el uso y explotación del muelle. El Consorcio reclama una deuda millonaria y ahora en la administración Merlini lograron recuperar, en los papeles, algo que ya ocurría desde hacía años en la práctica. Un espacio de frente de atraque que compartía Elevadores con el Consorcio a partir del año 2000, cuando la gestión Del Ollio presionó para permitir el amarre de buques pesqueros.

La promesa del presidente Macri formulada a los peces gordos de la pesca –Moscuzza, Solimeno y Valastro- durante la reunión de marzo pasado cuando los recibió en Olivos, debe antes sortear la valla judicial que asoma un tanto más enredada que el entusiasmo que reina en el Consorcio. Hasta tanto no falle la Justicia, el borrador del Decreto para restituirle el predio a la Provincia, deberá seguir esperando.

Independientemente al destino previsto para el área, los silos deberán ser implosionados. En Mar del Plata hubo gente visionaria que priorizó el perfil de puerto de cruceros casi al mismo tiempo que suturaba con arena el desarrollo del puerto cerealero. Por algo Quequén movió 7,5 millones de toneladas anuales de carga el año pasado y acá no llegamos ni al 10%. Pero tenemos una Terminal de Cruceros que no sirvió para recibir ni a uno solo.

La transformación del predio de los silos en un centro integral de logística para el transporte de cargas por contenedores es un deseo de los mismos gordos de la pesca, ya no como una forma de abaratar el flete, sino porque apetecen el terreno que dejaría libre la Terminal de Contenedores sobre el espigón 2 para usufructo propio.

Hacer del futuro predio una fuente que centralice toda la carga pesquera y también la que produce la región; capaz de mejorar la logística y competitividad de la producción de la ciudad y la zona, al tiempo que genere empleo de calidad, significaría haber aprendido la lección. Por lo pronto se ha dado un paso importante: garantía de calado para el ingreso de buques de porta contenedores por los próximos dos años.

Desde el Simape aseguran que 400 marineros no trabajaron en lo que va del año

Lo reconoció el titular del sindicato, Pablo Trueba, en el marco de las negociaciones paritarias. “Si los barcos no salen a navegar por más que arregles un 100% de aumento, es lo mismo que nada”, remarcó.

El titular del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), Pablo Trueba, reveló que, por la inactividad de una gran cantidad de buques pesqueros, en lo que va del año hay 400 marineros que no pudieron trabajar.

El sindicato se encuentra negociando con el sector privado los aumentos salariales para el sector en 2017. “Nosotros solicitamos un 30% de aumento, que es el mismo acuerdo al que llegamos el año pasado”, señaló Trueba.

En este sentido, el gremialista remarcó: “Aparte del porcentaje de aumento, nosotros tenemos un grave problema que es el nivel de actividad. Somos trabajadores de producción y si los barcos no salen a navegar por más que arregles un 100% de aumento, es lo mismo que nada”.

“Hay muchos barcos de gran porte que desde enero no han salido. Hay 400 personas que no han podido trabajar por esta situación, estamos hablando de una desocupación del 30% en la actividad”, aseguró Trueba.

El titular del Simape dijo que los empresarios muestran voluntad de diálogo pero que por ahora están muy lejos de llegar a un acuerdo. “Necesitamos que saquen los barcos a navegar”, insistió.

Escape de la inviabilidad o sentencia al abismo

Roberto Garrone

Barcos fresqueros se irán a pescar langostino el mes que viene. Solo los estibadores advierten que se per-derán 1,8 millones de cajones. La conserva sufre con las importaciones que no paran de crecer mientras que desde el Estado no se cae una idea.

El domingo comienza la prospección de langostino en aguas nacionales. Un grupo de buques tangoneros recorrerán el área para evaluar los niveles de abundancia del marisco. Es como el check in antes de volar; un trámite indispensable para habilitar la zona de pesca al resto de la flota.

Y en ese grupo esperan ansiosos los buques fresqueros, costeros y de altura, que migrarán hacia las aguas pa-tagónicas para participar de la única pesquería que hoy muestra niveles de rentabilidad que les permitan so-brevivir en estos tiempos de políticas económicas que incentivan la bicicleta financiera antes que la inversión productiva.

Como el debut de Maradona purrete, ante Talleres en la Paternal o el recital de Rod Stewart en el Minella, que con el correr de los años sigue creciendo las presencias en vivo, a medida que corren los días aumenta la cantidad de buques que abandonarán el puerto y desabastecerán a las plantas locales de merluza fresca y variado costero.

Los estibadores del SUPA que atienden la demanda en los muelles donde opera la flota fresquera fueron los primeros actores del escenario pesquero y portuario de Mar del Plata que prendieron la luz de alarma. Di-jeron que serán como 60 barcos de entre 1800 y 2500 cajones los que emprenderán el viaje en busca de la salvación.

“Si pensamos que pueden hacer dos o tres viajes al mes”, calculó Carlos Mezzamico, el monotributista que oficia como Secretario General de los estibadores, “son 300 mil cajones al mes; 1,8 millones en los seis meses que durará la zafra”, advirtió el dirigente, que pidió que el Estado intervenga y se haga cargo del impacto que generará el proceso migratorio.

Por lo pronto, el Soip parece ajeno a la crisis que se viene. Se perdieron 600 fuentes laborales y el sindicato que conduce Cristina Ledesma no marchó, aunque sea un domingo, ni hasta la Gruta de Lourdes. Día de se-mana no porque pierden el presentismo. Al menos ese fue el argumento por el que el gremio del pescado no adhirió al paro del 6 de abril.

Si el Estado no interviene para limpiar los arroyos, cuyos causes se desbordaron al no poder asimilar más de 200 milímetros de lluvia, recuperar el asfalto y luminarias en vastos sectores periféricos de la ciudad y permite que un sector del barrio El Martillo y General Pueyrredon se convierta por 7 horas en el set de fil-mación de una de película del lejano oeste que combinó venganza, tiros, muerte, decapitación, fuego y hasta perros comiendo restos humanos, en una cacería humana frenética, enmarcada en una disputa que tiene como telón de fondo el único negocio que parece prosperar en Mar del Plata: el narcotráfico cuentapropista.

Si no interviene en estas cuestiones urgentes, reitero, ilusos los que piensan que puede siquiera elevar un pedido a las autoridades nacionales para intentar generar un cambio en el esquema del negocio pesquero de modo de retener a la flota en Mar del Plata y mantener lo que queda en pie de la cadena laboral atada al pescado fresco. No miremos para el lado de la Provincia. Hace más de 150 días que María Eugenia Vidal no designa a nadie al frente del Ministerio de la Producción.

“La escala de reintegros no alienta de manera suficiente la elaboración de productos con mayor valor agre-gado en tierra. Son similares para los productos elaborados a bordo de congeladores”, contaba un armador fresquero en el café de catarsis semanal sobre 12 de Octubre.

La última actualización de reintegros para la pesca fue en diciembre y alcanzó a los principales productos: merluza, langostino y calamar. A los pocos días la ventaja se licuó con el aumento del gas oil. Hace unos días se ajustaron otros reintegros pero la pesca quedó afuera. El alivio impositivo para que la flota pueda acceder a un combustible más barato sigue en la columna del Debe.

Si el modelo es incentivar la generación de empleo, como sostiene el presidente Macri, en la pesca la alter-nativa es subir drásticamente los reintegros de los productos elaborados en tierra que de hecho ya tienen mucho más costo y justifican un mayor reintegro.

Hasta podría Mar del Plata participar de la bonanza del langostino que ocurre a más de mil kilómetros de distancia. En un contexto de menos plantas en tierra, con un modelo de procesamiento inviable, hay menos demanda de pescado fresco y cada vez vale menos. El langostino podría ser la solución si incentivan el valor agregado. Pero hasta ahora ni siquiera Caipa y el Soip pueden incluir el valor del langostino en el convenio colectivo.

La importación indiscriminada de latas de conserva también torna inviable el futuro de las seis conserveras que funcionan en el puerto marplatense y les dan trabajo estable a unas 700 personas.

Desde la Cámara que las agrupa dieron a conocer los números del aluvión de enlatados de Atún entero o en trozos, sardinas y caballa, los tres productos principales que importan los grandes mayoristas, distribuido-res y cadenas de supermercados, los mismos donde las conserveras locales intentan colocar su producción.

En 2014 se importaron 28,6 millones de latas de atún entero o en trozos enlatado en envases de 165/170 gramos. En 2015 fueron 38,6 millones y el año pasado casi 52 millones. En los primeros tres meses del 2017 se importaron 21,7 millones de latas, según datos del sector en base a información de AFIP.

No están solos bajo la lluvia de productos importados. De acuerdo a un informe de Ecolatina, las importa-ciones industriales superaron en 8.200 millones de dólares a las exportaciones en el primer trimestre del año, lo que representa un “déficit récord” en el comercio exterior de manufacturas.

Se duplicaron las latas de sardina importadas entre 2014 y 2016. Con cobertura de aceite o al natural, en 2014 fueron 5 millones de latas de 125 gramos. La gran mayoría provino de Tailandia. En el 2016 el sector conservero ya había advertido de los riesgos de la importación indiscriminada. El mensaje no habría sido escuchado. Se importaron 11,9 millones de latas.

La caballa es el producto donde menos incidencia tiene la producción importada sobre la nacional, pero también su evolución refleja la disponibilidad absoluta que tienen los intermediarios para aumentar stocks.

Mientras en 2014 se importaron 458 mil latas de 380 gramos, en 2016 fueron 1,8 millones de latas. En los primeros tres meses de 2017 ya se contabilizaron 839 mil. Y cada vez les sale más barato. De 1,03 dólar por lata en 2014 pasaron a 0,88 dólar por lata este año.

La industria nacional llenó el año pasado 10 millones de latas de atún, 20 millones de latas de sardina y un poco más de caballa. Pero ya avisaron que en este contexto desfavorable, este año producirán la mitad que el año pasado. Mitad de materia prima, de latas, de insumos y de horas productivas.

Otro segundo semestre en que la industria conservera volverá a contradecir el optimismo gubernamental y al que los procesadores de pescado fresco se conforman llegar con pulso.

Empresarios pesqueros preocupados por el acuerdo salarial con Soip: “Perju-dica a las Pymes”

Desde la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca cuestionaron además la “falta de incentivos” al sector en un momento de baja actividad en el puerto local.

La Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (Cafrexport) realizó un sondeo de opinión realizado durante los meses de marzo y abril, donde se expusieron distintos aspectos de la actividad industrial pes-quera a distintas empresas del sector.

En términos generales, los resultados consideran que la actividad se encuentra “en una meseta” con “falta de incentivos o herramientas de promoción y apoyo” que cambien la percepción negativa del clima de ne-gocios”: casi un 77% considera que la actual situación de negocios no es buena, regular el 46,2% o mala 30,8%.

Los empresarios sostienen que hay una falta de innovación o desarrollo de nuevos productos o procesos, las pocas inversiones realizadas y bajo incremento en la planta de personal en los últimos 12 meses (23%). En relación a este punto genera incertidumbre el índice de ausentismo que ronda el 30% y se mantuvo comparando datos de los últimos meses.

En tal sentido, cuestionaron el acuerdo salarial acordado con el Sindicato Obrero de la Industria del Pesca-do (Soip), que tiene “una incidencia negativa”.“Para muchas empresas, con ritmos de actividad muy bajo, representa aumentos de salarios difíciles de enfrentar y que no se ajusta a la realidad del sector”, remarca-ron.

“Existe una coincidencia en la opinión de las empresas, que esto perjudica de sobremanera a la situación de las pequeñas y medianas empresas que se verán obligadas a analizar propuestas alternativas en orden a mejorar el ingreso del personal sin comprometer la continuidad de trabajo”, destacaron.

Sin embargo, los empresarios coincidieron en que “los salarios deben mejorar, más si consideramos la evo-lución del costo de vida. Pero la mejora, para ser consistente, debe ajustarse a porcentuales y tener relación con el ritmo de actividad, que en la actualidad abre interrogantes respecto al desempeño de la flota fres-quera y la evolución de los mercados con un tipo de cambio bajo”.

Por otra parte, desde la Cafrexport indicaron que la necesidad de crédito “no representa un problema cen-tral en el actual esquema de negocios, dado que las expectativas son muy bajas. “Si bien a priori la lectura de los datos deja ver que se registraron aumentos en ventas, un análisis en detalle y conjunto de los datos muestran que la actividad sigue registrando baja o nula rentabilidad asociada a un tipo de cambio bajo, precios que no mejoran, altos costos de producción, la excesiva carga impositiva y los conflictos laborales que derivan en juicios”, señalaron.

A la hora de analizar las claves para lograr una mejora, desde la Institución se considera prioritario abordar temas como:
• Altos costos de producción;
• Carga Impositiva;
• Conflictividad Laboral;
• Problema con el tipo de cambio;
• Inseguridad Jurídica.

“Estos puntos son centrales a la hora de hablar de la competitividad del sector, mejora de productividad y sostenimiento del nivel de actividad”, indicaron desde la cámara de exportadores.

Afectadas por el temporal las empresas pesqueras solicitan ayuda

Presentaron una nota en la que piden una asistencia por los daños. “Es difícil calcularlo, pero hubo muchas pérdidas”, señalaron desde la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca. “Desde hace al menos 5 años no se ven grandes obras hidráulicas”, agregaron.

 

La imagen quizá más impactante de las inundaciones en el puerto diez días atrás.

 

Para el sábado 8 de abril pasado al mediodía, en la primera de las tres jornadas del último temporal de lluvia, el puerto de Mar del Plata se hallaba increíblemente inundado. No se necesitaron las siguientes 48 horas de precipitaciones durante el domingo y el lunes para que el barrio y la estación marítima colapsaran por completo, con imágenes que sorprendieron a propios y extraños.

 

La gran cantidad de agua caída y la falta de un buen drenaje ocasionó serios inconvenientes en la zona industrial portuaria. “Es difícil calcularlo, pero hubo pérdida de materia primera y de productos ya terminados, además de varios insumos destruidos y maquinaria dañada”, detalló en diálogo con 0223 Mariano González en representación de la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca.

 

“Básicamente, no se registró nada distinto de lo que pasó en varios barrios de la ciudad, pero acá fueron varias las empresas afectadas y justo en una época particular de trabajo que es la previa de Semana Santa”, explicó González a continuación.

 

“Todos los contratiempos sucedidos afectan actualmente a la producción y por eso presentamos una nota en el Concejo Deliberante para poner en relevancia que, así como existen ayudas en otros rubros como por ejemplo cuando se declara la emergencia agropecuaria, debería evaluarse algún tipo de asistencia a los establecimientos portuarios, no quizá permanente, pero sí de modo intermitente o ante situaciones de estas características”, razonó uno de los voceros de Cafrexport.

 

Consultado por las obras que necesita el sector para mejorar su productividad y evitar estos problemas, González detalló: “En lo que hace específicamente al sector industrial, hay cuestiones históricas: pavimento, agua, cloacas y desagües pluviales. Es todo lo que está afectado a sectores públicos. Años atrás se inició un plan de repavimentación por ejemplo al que no se le dio continuidad, más allá de que el sector pesquero ha hecho siempre su contribución”, aseguró.

 

“Es indispensable que se retomen las obras, revisar empresa por empresa que es lo que se necesita para la zona industrial. Te diría que en los últimos cinco o seis años no se han desarrollado obras de importancia”, concluyó González, en la previa de una nueva reunión que tendrán los funcionarios de la mencionada cámara para evaluar los pasos a seguir.

Según el Indec, en enero la economía creció 1,1%

El indicador de enero es el más alto desde diciembre del 2015, cuando registró una suba del 2,%. En el informe se destaca que el sector de la pesca registró un alza del 30,2%.

 

 

La economía creció en enero 1,1% en forma interanual, el indicador más alto de los últimos doce meses, según las cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) difundido este martes por el Indec.

 

Con relación a diciembre último, la producción de bienes y servicios se contrajo 0,5%, de acuerdo con las cifras oficiales. El indicador de enero es el más alto desde diciembre del 2015, cuando registró una suba del 2,%.

 

La contracción del 0,5% de diciembre se registra después de dos meses de crecimiento, de un 0,8% en noviembre y un 1,8% en diciembre, en la comparación con el mes anterior.

 

En la comparación interanual, la economía crece por el crecimiento de la ganadería y agricultura con una mejora del 10% y la pesca que registró un alza del 30,2%.

 

También muestran performances positivas el sector energético de electricidad, gas y y agua, con un aumento interanual del 1,5% y el comercio mayorista y minorista, que registró una mejora del 1,3% respecto de enero del año pasado.

 

El sector de hoteles y restaurantes mejoró 1,1%, Transporte y comunicaciones un 3,3%, finanzas y bancos un 2,7%, la actividad inmobiliaria subió un 2,3%, la administración pública un 0,4%, y la enseñanza un 1,5 y el sector de servicios sociales de salud mejoró un 2,5%, al comparar enero de este año con igual mes del anterior.

 

Los sectores que mostraron indicadores negativos en la comparación con enero del año pasado fueron la construcción, que se contrajo 1,3%, la industria manufacturera con una baja del 0,8% y la exploración de minas y canteras con una caída del 4%, de acuerdo con los datos oficiales del Indec.

El presente de la pesca a contramano de las expectativas colectivas

Roberto Garrone

 

Para los marplatenses, en 30 años el perfil productivo de Mar del Plata se sostendrá en la industria pesquera. Pero el presente regala postales que alejan toda posibilidad que el deseo se convierta en realidad.

 

Lo único diáfano en la industria pesquera parece ser el horizonte, desde el pesquero “Feixa”. Foto: Eduardo Rivero.

 

De acuerdo a un informe del Observatorio Político, Económico y Social del Centro de Estudios Políticos Encuentro, la industria pesquera encabeza las expectativas de desarrollo productivo en Mar del Plata en los próximos 30 años.

 

La muestra de 400 casos puede no ser representativa de una población de casi un millón de habitantes pero marca el anhelo colectivo que la actividad pesquera puede transformarse en uno de sus pilares de desarrollo.

 

Cerca del 2050, para casi el 40% de los encuestados, el perfil productivo marplatense en términos de recursos económicos, empleabilidad e inversiones estará centrado más allá de Juan B Justo y Edison, en el corazón industrial del puerto.

 

Pero es solo una muestra de deseo que no se sustenta en ninguna base de fundamento lógica. Es la idea colectiva de conferirle valor a una herramienta poderosa para la generación de riqueza e inclusión social.

 

La foto actual de la industria pesquera exhibe su preponderancia en la conformación del producto bruto interno. La mayoría de las divisas que se generan en la ciudad tienen su origen en el movimiento exportador de la pesca.

 

Pero el presente excluye a varios elementos indispensables para que las expectativas se conviertan en realidad dentro de tres décadas. En principio nadie sabe a ciencia cierta si habrá recursos disponibles para ser pescados o si los existentes alcanzarán para toda la capacidad extractiva instalada y amarrada en el puerto marplatense hasta en octava andana.

 

Hace menos de tres décadas, entre lo que se declaraba, lo que se mentía y el descarte de juveniles, la flota pescó por encima del millón de toneladas de merluza hubbsi. El año pasado no se alcanzaron ni las 300 mil toneladas declaradas.

 

La semana pasada zarpó el buque “Eduardo Holmberg”, el único de los tres barcos de investigación científica que más o menos funciona en el Inidep, para iniciar la campaña de evaluación de especies australes.

 

También se aprovecharía el viaje para estimar la abundancia de calamar, ya que la campaña específica no pudo llevarse a cabo en fecha porque el instituto de investigación pesquera no pudo conseguir embarcar a un jefe de máquinas.

 

Pero la campaña duró dos horas. Una falla en la bomba de combustible de uno de los motores del buque obligó a la embarcación a regresar a puerto y nadie sabe cuándo estará en condiciones de volver a navegar.

 

Navegar y colectar datos científicos deberían ser tareas rutinarias en un barco de investigación pero se han constituido en un verdadero desafío para el “Holmberg”. En enero, durante la campaña de evaluación de juveniles de merluza surgieron problemas con el destilador de agua potable del barco y el estudio debió interrumpirse.

 

Pareciera que los 30 meses que el buque estuvo parado, entre marzo del 2014 y agosto de 2016, pasan factura. La parálisis obedeció a un conflicto sindical que se prolongó por 30 meses y dejó en evidencia que el interés que tienen las autoridades por conocer el estado de conservación de los principales recursos no es el mismo que las expectativas de los marplatenses por la actividad pesquera.

 

Resulta curioso que el “Holmberg” se rompa a cada rato y el Oca Balda y el Cánepa prolonguen la inactividad pegados al muelle de la Base Naval porque mientras duró el conflicto sindical, en el Inidep hay quienes avisan haber gastado más de 40 mil horas hombre en servicios de reparaciones.

 

Los investigadores, frustrados y hartos de no poder cumplir con su rol, sostienen que el “Holmberg” tiene falencias en los motores, el guinche de pesca y el destilador de agua. En la dirección del Inidep  sospechan de lo que pasa a bordo.

 

“No puedo asegurar ni descartar nada, pero si se descubre que hubo un sabotaje por supuesto que se hará un sumario. Hay algunas cosas sobre las que no encuentro explicación”, reconoció Otto Wöhler, en un reportaje concedido a Revista Puerto.

 

El Director del Inidep conserva su cargo de los tiempos en que era un kirchnerista acérrimo y ha confesado que el instituto no sirve como armador. Pero el proyecto de conformar una Agencia Nacional de Buques que incluya todos los barcos del estado solo es un anuncio. Mientras tanto la realidad se encarga de revalidad la gestión deficiente de Otto en el manejo de los buques.

 

“Cuando los barcos funcionaban se invertían 20 mil horas hombre por año; cuando estuvieron parados, más del doble… y los barcos no andan … pero la culpa es de los tripulantes”, confió un viejo conocedor de las órdenes de trabajo sobre los buques del organismo, molesto por las sospechas que bajan de la Dirección.

 

Las expectativas colectivas depositadas en la capacidad de la pesca local para sostener el perfil productivo dentro de tres décadas, hoy chocan con otro obstáculo. Oscar Fortunato, el presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa) prepara el desembarque en el Consejo Federal Pesquero como representante del Poder Ejecutivo. Falta la firma de Macri.

 

Fortunato tiene una larga historia de aciertos como funcionario que casi siempre beneficiaron a sus ocasionales patrones y perjudicaron a los trabajadores. Todavía se recuerda la quiebra fraudulenta de Arpemar SA, empresa de la que formó parte en los años 90, luego de haberla beneficiado con los acuerdos marco que firmó con Rusia y Bulgaria, siendo funcionario del gobierno de Alfonsin.

 

A sueldo de Moscuzza, Solimeno y Valastro, Fortunato fue una pieza clave en el proceso de triangulación de permisos de pesca que se habilitó durante el menemismo y los acuerdos pesqueros con Europa que terminaron en el sobredimensionamiento de la flota y el agotamiento de la merluza hubbsi.

 

Como responsable de la pesca bonaerense en tiempos de Felipe Solá gobernador -el mismo que avaló el aumento del esfuerzo pesquero como funcionario de Menem-, Fortunato  dispuso el ingreso al área comprendida entre las 7 y 12 millas a buques fresqueros de hasta 28 metros de eslora para que arrastren en una zona  que hasta ese momento tenían vedada. La decisión permitió que sus patrones pudieran servirse un plato apetecible. El variado costero para cuando se les terminaba el cupo de merluza.

 

Ahora que la flota congeladora desembarca más merluza que la fresquera, donde la participación de los factoría de sus empleadores aportan cuotas significativas, interrumpiendo el circuito multiplicador de trabajo que genera el trabajo fresco,  la misión de Fortunato en el Consejo Federal es lograr que los fresqueros de mayor capacidad de bodega, poco rentables para pescar merluza, por arte de magia puedan convertirse en congeladores para pescar langostino.

 

El año pasado el Consejo Federal Pesquero autorizó que el buque Bouciña, fresquero desde la punta del palo mayor al fondo más oscuro de la bodega, por meros artilugios administrativos, se convierta en congelador y pueda pescar el crustáceo, violando las normativas vigentes. Fortunato está a un paso de llegar a un ámbito dominado por neófitos capaces de llevarse toda legislación por delante.

 

Tras esa puerta que los funcionarios dejaron abierta, ahora hay una fila de armadores queriendo entrar para cambiar de pantalla. El “Bouciña” perdió su cuota de merluza. El desafío que tiene por delante Fortunato es que sus patrones no resignen nada. Que la merluza que no pesquen con los fresqueros termine en un fondo de reasignación y pescarla con los congeladores. Bingo.

 

Está visto que el presente del sector pesquero no aporta incentivos para mirar al futuro con optimismo. Como si no nos alcanzara con el ejemplo que cotidianamente nos regala la revolución del despropósito en que se ha convertido la gestión del intendente Carlos Arroyo, poner fichas en la pesca es hacerlo en alforjas descocidas.

 

Como nadie parece dispuesto a combatir la concentración de la pesca que representa Fortunato, generar políticas que hagan más rentable la actividad de la flota fresquera para que la industria aumente la cantidad y calidad del trabajo que genera –incluso podría hacerse de la mano de la sobreabundancia del langostino patagónico-,  los marplatenses estamos condenados a moderar las expectativas.

Calamar, pesca sustentable de uno de nuestros recursos marinos más importantes

El Inidep realizó un documental audiovisual sobre esta especie. El 43% de los desembarques de calamar se realiza en el puerto de Mar del Plata. La mayor parte del producto se exporta y los principales compradores son España y China.

 

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El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) realizó un documental audiovisual sobre el calamar argentino (Illex argentinus), uno de los recursos pesqueros marinos más importantes para la Argentina.

 

Se trata de un cefalópodo con ciclo de vida corto. En el transcurso de aproximadamente un año, una población de calamares nace, crece, se reproduce y muere.

 

El Inidep evalúa el calamar, estimando la abundancia y analizando sus características poblacionales mediante campañas de investigación que se realizan a bordo de los buques del Instituto.

 

Cada año, entre el 1 de febrero y el 31 de agosto aproximadamente, está habilitada la captura de calamar para la flota potera, la cual puede ser clasificada y procesada tanto a bordo de los buques como en tierra.

 

En una buena marea, los barcos poteros regresan a puerto tras 20 días de trabajo con unas 500 toneladas de calamar.

 

Tres puertos concentran el 94% de los desembarques de la especie. Mar del Plata lidera el ranking con el 43%, seguido por Puerto Deseado con el 30% y Puerto Madryn con el 21%. La mayor parte del calamar se exporta y los principales compradores son España y China.

 

Argentina no es el único país que explota el calamar en el Atlántico Sudoccidental, ya que el recurso está sometido cada año también a la presión pesquera ejercida por hasta 300 barcos extranjeros que operan fuera de la Zona Económica Exclusiva y en el área de nuestras Islas Malvinas. La mayoría de estos barcos provienen de países tan lejanos como China, Corea del Sur, Taiwán y España.

Soip: “Sólo trabajamos 45 minutos, no hay pescado”

Cristina Ledesma aseguró que el anuncio desde la Terminal de Contenedores del puerto sobre la suba en las exportaciones durante 2016, “no impactó en lo absoluto en los trabajadores en tierra”.

 

 

El informe estadístico presentado por la Terminal de Contenedores Dos (TC2), la UTE y las dos navieras que operan en el puerto que refiere a un gran crecimiento en las exportaciones durante 2016, según el Soip, “no tuvo, en lo absoluto, un impacto positivo en los trabajadores en tierra”.

 

Consultada por la información difundida, la dirigente Cristina Ledesma separó los tantos: “Para nosotros, durante el año pasado, se notó mucho la falta de trabajo”.

 

En esa línea, la gremialista avisó: “Recién ahora estamos iniciando el trabajo en algunas empresas, pero en muchos casos nada más que por 45 minutos, no hay pescado”, sentenció.

 

Al respecto del anuncio de ayuda financiera realizado el año pasado por la gobernadora María Eugenia Vidal y el exministro de Finanzas, Alfonso Prat Gay, Ledesma aseguró: “Nosotros no tenemos información de que se haya puesto efectivamente en marcha. Con los conflictos que tenemos, no hemos podido llegar a tener diálogo con los empresarios respecto a ese tema. Y por los comentarios que tenemos de los trabajadores, para ellos no es una ayuda que los ayude a salir de la crisis”, expresó.

 

“Queremos trabajar, venimos desde hace varios años en situación crítica. Estamos complicados. En esta época lo fuerte es la merluza. Si nos remontamos años atrás, en enero ya comenzábamos a trabajar bien y en febrero y marzo había movimiento. Ahora ya ni siquiera existe el volumen que había en las previas de cada Semana Santa”, afirmó.

 

Por último, Ledesma precisó que por estos tiempos en el Soip atraviesan “por dos grandes conflictos en los que estamos solos: el de la empresa Bermejo, con los dueños que desaparecieron en octubre y dejaron a todos los trabajadores en la calle, de nuestro gremio al menos 38; y de la empresa Funes, que ya en marzo será un año sin resolución al conflicto. Aunque hay un posible acuerdo, cuando cae el trabajo para nosotros, se hace una cadena que impacta en otras áreas, como la de los transportistas”, detalló.